Reseña: RYTE.- “Ryte”

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Pudiera parecer que se cumple aquel dicho de… “A rey muerto, rey puesto”, ya que hace unas semanas los austriacos PASTOR publicaban su álbum de despedida, y ahora nos llega esta secuela con la nueva banda de sus guitarristas Arik y Shardik.  Nada mas lejos de la realidad, ya que éste álbum viene gestándose desde finales de 2.016. Con el objetivo de hace psicodelia pesada sofisticada, la banda no se pone ningún límite a su capacidad creativa utilizando distintos elementos progresivos, espaciales, doom, proto-metal, etc…, para dotar de frescura a los cuatro largos temas que contiene el álbum sin perder un ápice de la pesadez que les había caracterizado en su anterior banda. Toda una aventura con un resultado monumental y grandioso. Seguramente sea el mejor álbum heavy-psych que haya escuchado en los últimos tiempos, y teniendo en cuenta la cantidad de discos que pasan por el radar de DenpaFuzz, es mucho decir. Una dupla de guitarras difícilmente superable son el soporte de esta aventura de sonido expansivo, pesado y lisérgico. Con una aparente vocación de jam, los deliciosos pasajes ácidos se enriquecen con multitud de matices y giros que hacen que nada aquí resulte aburrido. Coloreando con místicos elementos orientales en ocasiones, con oscuros momentos herederos de Black Sabbath en otros, o con espirales diabólicas en pura línea Earthless, cada tema es un filón del que en cada escucha puedes sacar nuevos motivos para seguir cavando en él. Estamos ante un debut con un potencial y una calidad  increíble en el que la perfección estilística de cada composición les sitúa en un espacio superior a la mayoría de las producciones de la escena heavy-psych. En su mayor parte instrumental, la aparición ocasional de las voces, es un aliciente más para que el resultado alcance la perfección. Seguramente hablar de obra maestra, o de disco del año, teniendo en cuenta la cantidad de álbumes que se publican cada día,  pueda parecer algo presuntuoso, pero seguramente serán muchos los que coincidan conmigo cuando se sumerjan en esta maravilla en la que todo fluye de una forma natural y sincera. Una tela de araña llena de hilos psicotrópicos que te atrapan en su interior y de los que dificilmente vas a poder escapar. ¡Sublime!

A mediados de 2016, Arik (guitarra y voz) y Shardik (guitarra y efectos) decidieron comenzar un nuevo proyecto juntos y estaban buscando a alguien con quien tocar. Por casualidad se encontraron con el batería Hannes Ganeider (batería) en un show en Viena. Poco después se fundó RYTE. Lo único que aún faltaba era un bajista. La banda finalmente encontró la última parte que faltaba a fines de 2016 y luego completaron el cuarteto Lukas Götzenberger en el bajo. Pasaron al menos un año intenso de ensayos continuos y sesiones de composición para obtener un set en vivo y, por supuesto, un álbum juntos. A fines de 2017, organizaron su primer show (privado) en su lugar de ensayo en Viena, con un espectáculo de luz líquida alucinante realizado por “Ufonauten”. Luego, en 2018 y 2019 tuvieron la suerte de tocar en festivales como Lake on Fire, Stick & Stone y compartir escenarios con increíbles bandas de ideas afines como Sacri Monti, Golden Void o Mothers of the Land, por nombrar algunas.

“Raging mammoth” desentierra a través de efectos y distorsiones ese mamut rabioso que emerge con brillantes momentos heavy-psych para mostrarse majestuosos. Un clímax de expectación que la banda sabe generan con naturalidad y eficacia. Las dos guitarras, sonando en distintos planos dan paso a momentos proto-metal. Fluyendo de una forma natural y pesada, va evolucionando a espacios stoner-psych en los que los afilados solos van creando una auténtica bacanal de sonidos en pura línea Earthless. Creando una tupida tela de araña en la que las vibraciones psicotrópicas campan a sus anchas. Con una cierta carencia Sabbath en sus riffs los austriacos se decantan por la psicodelia pesada en estado puro. Con momentos pseudo-espaciales la odisea ácida se aleja del sonido que sus guitarristas Arik y Shardik habían hecho con anterioridad en la banda PASTOR.  El tema tiene constantes giros sin perder nunca su conexión ni su vocación psicotrópica. Los momentos proto-metal esquizofrénico son un auténtico jardín esquizofrénico que acaba convirtiéndose en una jam diabólica. La banda parece dejarse llevar por sus instintos más precarios.

De nuevo, una introducción con efectos evolutivos desata las hostilidades de un fuzz hilarante en “Shaking pyramid”. El riff principal avanza lentamente, pero sin dar un paso atrás, a pesar de esos constantes giros en la trama que vuelven a repetirse aquí, sin que eso nos haga perder el rumbo, sino que hacen que estamos atentos y enganchados. Insondables espacios de psicodelia pesada se abren ante nosotros con esos desarrollos de guitarras solventes. Ondulantes y con el gancho suficiente, RYTE incorpora ritmos rituales a través de los tambores en línea Santana para recorrer la senda con habilidad, recorriendo esos espacios con acierto y gran habilidad para mantener al oyente atento haciendo que los complejos solos resulten atractivos y de fácil digestión.  Los oscuros momentos aparecen ante nosotros entre nebulosas psych. Entre la exuberante maraña lisérgica y los ecos Sabbath nos sorprenden con unas voces breves que surgen de las tinieblas a las que han llevado el tema. Una construcción que parece haberse dejado al azar de la improvisación con un brillante resultado. Nunca sabes que te puedes encontrar a la vuelta de la esquina, pero a pesar de ello, todo está ensamblado con esmero. La parte final recupera los insistentes y pesados riffs proto-metal.

En “Monolith” ecos y riffs más propios del heavy-rock con sus armonías repitiéndose nos ponen en ruta antes de que, en un nuevo giro, un cadente bajo nos traslade a espacios de exótica psicodelia aromatizada con las guitarras creando una nueva odisea sonora que toma prestados con sutileza algún momento jazz. Tonos orientales que se incorporan con destreza y naturalidad haciendo que la solidez de la composición no se resienta, sino que, por el contrario, se enriquezca. Guitarras que se clavan como cuchillos en la mantequilla, y manteniendo los dos planos diferentes logran complementarse dentro de la locura psicotrópica que reside entre vivaces ritmos.     La libre creación los lleva a la construcción de monumentales pasajes de psicodelia pesada en línea Earthless con momentos llenos de épica.  Tras la tempestad llega la calma para ofrecernos un respiro en esa orgía de solos, efectos y distorsiones. Magnetizantes y reconfortantes pasajes cierran un tema lleno de épica y exuberancia creativa.

Los ocho minutos finales de “Invaders” se alejan de esa psicodelia pesada que contenían sus temas precedentes para ofrecernos los momentos mas pesados del álbum.  Fornidos riffs de vocación doom ondulan esplendorosos antes de una embestida heavy-rock en toda regla. Como una goma que se estira y afloja la banda tensa su sonido antes de una inmersión en oscuras aguas proto-metal de donde las voces emergen con ciertos tonos ocultista, para transmitir inquietud entre sus tenebrosos pasajes. Avanzando a paso lento retoman las atmósferas psicodélicas con aromatizados pasajes. Bajo una estructura sencilla y aparentemente inconexa construyen un nuevo edificio sonoro con ventanas que miran a distintos estilos sin salirse nunca del guion prefijado. Un tortuoso transito que regresa a sus orígenes en su parte final con ese fuzz profundo e hiriente entre densos y humeantes ritmos.

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Reseña.- BIG SCENIC NOWHERE.- “Vision Beyond Horizon”


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El supergrupo BIG SCENIC NOWHERE se gesta entre dos pesos pesados de la escena desert-rock como son Gary Arce (guitarra de YAWNING MAN) y Bob Balch (guitarra de FU MANCHÚ). Un proyecto que crece lo suficientemente pronto como para abarcar a miembros como Tony Reed (teclados, voz y batería (MOS GENERATOR), Mario Lalli (bajo) (FATSON JETSON, YAWNING MAN), Per Wiberg (teclados) (SPIRITUAL BEGGARS, ex-OPETH, KAMCHATKA), Bill Stinson (batería) (YAWNING MAN), Nick Oliveri (bajo) (MONDO GENERATOR, ex-KYUSS, etc.), Lisa Alley (voces) e Ian Graham (voces) (THE WELL), Alain Johannes (voces y guitarra) (QOTSA, THEM CROOKED VULTURES, Chris Cornell, ELEVEN). Con un elenco así, las expectativas con grandes y el resultado puede ser algo apoteosico. En sus comienzos Balch y Arce lanzan riffs de guitarra y pistas de un lado a otro, juntando las partes de la canción un movimiento a la vez. Compartir su música y desarrollando una química para construir algo nuevo basado en sus experiencias individuales van añadiendo elementos. De esta manera, la banda se fortalece para la cohesión entre quienes lo hacen posible. Gary visitó a Bob, el cual grabó las pistas y reunió lo que se convirtió en progresiones más fluidas, y las canciones resultaron, destacando las diferencias de estilo entre los dos. Después de que Balch arregló las canciones, se dirigieron al estudio para obtener pistas básicas. En el transcurso de unos meses, los músicos comenzaron a enviar sus contribuciones al disco. Primero fueron las voces de Tony Reed, luego Lisa Alley e Ian Graham de The Well y, por último, Alain Johannes. Tony Reed también proporcionó algunos sonidos de sintetizador vintage, junto con Per Wiberg, y Alain agregó algunas partes adicionales de guitarra. El resultado final es un álbum que está tan lleno de talento que da miedo. Es el resultado de artistas experimentados que han crecido hasta este punto. Si bien todos sus estilos son diferentes, la colaboración creó un álbum hermoso y único. “VISION BEYOND HORIZON” Quedará en los anales del stoner como un documento de nuestro tiempo, una biblia para todo lo relacionado con el desierto y el desert-rock. Es un álbum muy embriagador y merece toda la atención. Así que siéntate, relájate y viaja detrás de la cortina sónica de estos moradores del desierto.

“The glim” abre con pesados y cadentes riffs. Una cálida y magnética voz transita entre  sus riffs hirientes. El sonido del desierto se percibe en cada acorde, pero no solo eso, ya que las bien trabajadas melodías vocales apaciguan la virulencia de su sonido. Un manto de psicodelia acaba envolviendo el tema entre difusos riffs que se repiten y elementos sinfónicos. Variado y rico en matices, el corte es todo un bálsamo para curar nuestra alma.   

Mucho mas diabólica, “Paranoid”, transita guiada por frenéticos ritmos punk, herederos de los origines del rock del desierto. Una batería diabólica empuja al resto de los instrumentos entre los que destaca en gran trabajo de bajo.  Un tema rápido y directo que no hace prisioneros en sus menos de dos minutos. 

“Then i was one”, puede ser el paradigma del desierto mas psicotrópico. Fuzz entre los cactus y cálidas voces, entre un aroma de pesadez en cada nota. Contrarrestando la fuerza instrumental las voces ponen el contrapunto a esa fuerza sobre estrofas melodiosas. El resultado es un magnético tema que pule sus rugosas aristas dando forma a un  corte que ofrece dos visiones de si mismo.  

Impregnados de psicodelia atrayente y misteriosa, “Mirror image” se desarrolla en oscuras atmósferas con una cadencia rítmica soportada en una impactante línea de bajo que marca el devenir del tema. Voces y coros entrelazados entre difusos riffs que pisan con paso firme en esa atmósfera desértica. Resulta chocante que a pesar de su solidez, sean las voces las que acaben marcando el devenir del corte. El tema lleva en su interior buenas dosis de fuzz desértico, especialmente en su parte final. Un tema enigmático que va contoneándose entre distintas vibraciones en esa espiral de sonidos que juegas con con la oscuridad y la luz. 

“Hidden wall” nos devuelve los sonidos atmosféricos con la sensualidad de unas hechizantes voces. Reflexivos, sin perder la esencia, aquí se descubren los momentos más bellos de un álbum que no duda en coquetear con distintas influencias para finalmente conseguir un sonido propio. La tristeza y la melancolía descrita en cada acorde con esos tonos grises pausados. Nuevamente encontramos el lado más psicodelico en contraposición con la pesadez de otros temas del álbum. Un relato que nos mece sosegando nuestros sentidos. Las fornidos y difusos riffs acaban explotando de una forma contenida cuando en su segunda mitad, las voces se vuelven más virulentas en su desasosiego. Aquí el juego vocal y los efectos de pura psicodelia pesada acaban construyendo un caleidoscopio psicotrópico de grandes dimensiones. Contenidos pero ácidos, no pierden el aroma de la arena y del viento de los yermos escenarios de los surgieron sus componentes. No en vano se trata del tema de mayor duración, y eso constituye una oportunidad para desarrollarlo en mas de un sentido. 

El hard rock setentero y los contemporáneos sonidos stoner confluyen en “Shadow form the altar”, sucumbiendo los primeros en beneficio de las resonancias del desierto. Difusos en sus riffs, y ondulante en su estructura, el tema siempre mira para delante en un avance sin retorno sobre una estructura de ritmos que se repiten y que poco a poco se modulan entre las cálidas voces. Pesados pero contenidos,  la banda sabe crear esas densas atmósferas en las que el aire se hace irrespirable. Ciertos vientos exóticos se cuelan entre la bruma aportando un tono de frescura al plomizo y cegador tema. 

“En las sombras” sigue jugando con la misma vocación psicodélica. Aquí el bajo nos seduce entre acarameladas voces y elegantes acordes llenos de sutileza entre los envolventes efectos. Un nuevo canto lleno de sentimientos sobre bellas melodías que se elevan entre atmosféricos espacios con algún guiño floydiano. Sus acordes nos acarician con delicadeza mientras la voz nos seduce con el derroche de sensualidad de cada estrofa. Seis minutos y medio llenos de intensidad emocional que la banda consigue transmitir con gran habilidad. 

“Tragic motion lines” se instala en el escenario descrito en el corte anterior. La elegancia de los acordes de la guitarra y ocasionales descargas de fuerza, van construyendo un corte que bebe de la psicodelia setentera para adornarse con ecos más oscuros propio de escenarios proto-metal o incluso heavy-rock. Las melodías vocales son cuidadas con esmero incluso en los momentos en los que el tema en engruesa en su sonido. Una erupción ocasional entre el plácido prado sonoro que van componiendo. Con aura noventera a su alrededor, el corte camina en la placidez con un intrincado ornamento compositivo que agranda la estructura hasta espacios de gran monumentalidad. 

El jardín del edén que nos describe “The war years” nos presenta a BIG SCENIC NOWHERE más plácidos y místicos que en resto de las composiciones. Persistiendo esa herencia floydiana que nos había mostrado alguna de las canciones anteriores, aquí se desnudan dejándose seducir por esas vibraciones en momentos de psicodelia progresiva ejecutado con mimo y esmero. Delicados y bellos, cada pasajes va mimando nuestro alma en una redención interior. Un tema terapéutico que muestra el lado más tierno de unos músicos que cuando quieres pueden hacer explotar la montaña más alta, pero que su indudable calidad les permite ofrecernos otros registros completamente maravillosos. 

 

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Reseña: LEATHER FRANK.- “Dark forest”

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DARK FOREST” es una joya que nos llega de oriente en forma de EP de la mano de los turcos LEATHER FRANK. Un joven quinteto de Izmir, en la costa oeste de Turquía. Una magnífica gema con las aristas psicodélicas bien talladas y enriquecida con ornamentos psycho-blues y ritmos kraut. Explorando distintas vibraciones que van desde los cálidos sonidos shoegaze con unas magníficas voces, hasta elegantes pasajes post-rock, los cuatro temas contenidos en su interior son todo un estimulante para aquellos que estamos siempre intentando descubrir bandas que nos sorprendan y que aporten algo en un mundo en el que casi todo está inventado. Un soplo de aire fresco que es capaz de conjugar momentos con vocación Sabbathica con finos pasajes más propios de All Them Witches, siempre teniendo en su punto mira la composición de temas basados en apacibles y bellos espacios de psicodelia aromatizada. Con la suficiente mesura para no caer en lo empalagoso, sus coqueteos post-rock no hacen sino enriquecer este diamante en bruto que supone una magnífica carta de presentación para la joven banda turca. Me sorprende especialmente la gran naturalidad como la banda ensambla distintas vibraciones estilísticas sin que por ellos se resientan los temas, sino todo lo contrario. Así mismo cabe destacar que a pesar de aparecen esporádicamente las voces son de un atractivo mayúsculo lo que hace que me sienta completamente atrapado por unos temas  bien construidos y ejecutados que son capaces de transmitir reconfortantes estados de ánimo.

LEATHER FRANK nacieron en el año 2.017 y está formado por Bora Şentürk en guitarra y voz, Orkun Demirtay en guitarra, Batu Divrik en bajo y Hakan Saraç en batería.

“Combortably violent” a lo largo de sus nueve minutos y partiendo de calmados pasajes de psicodelia con alma de blues, va introduciéndonos en sombrías atmósferas con sus narcóticos acordes. Un oscuro bosque en el que espectros con el nombre de Sabbath tatuado a fuego, se presentan ante nosotros ante la atenta mirada de hongos junto a los hogares de los duendes. Un bosque apacible y cálido que reconforta los sentidos con la belleza de su interior. Con dulces melodías florales entre bellos desarrollos instrumentales envueltos en un mágico manto de psicodelia aromatizada. Cálidas y reconfortantes voces con una cierta herencia shoegaze nos arrullan con mimo. Fluyendo cada acorde con una naturalidad de una banda veterana van tejiendo un sedoso tapiz con una atrayente belleza.

En su parte final incorporan ritmos stoner entre estructuras más propias del post-rock en una efectiva combinación de pesadez y dulzura.

Cambiando la dinámica, y con un tema de una duración de solo tres minutos, “Celeste” se sustenta en hipnóticos ritmos kraut que sirven de base a ensoñadores atmósferas más propias del post.rock. Un ambiente de tonos grises y melancólicos que poco a poco va abriéndose a la luz con un elegante caminar.

Sin abandonar esa dinámica rítmica “Out of rain” nos da un giro hacía espacios hard-rock stonerizados. Las magnéticas voces se hacen hueco entre densos desarrollos con una vocación mucho más setentera. Algunos efectos en las voces ecualizadas crean una atmósfera de misterio con distintos planos tanto vocales como instrumentales. Un sonido gratificante que nos saca del adormecimiento de los temas anteriores para desarrollar estructuras psicodélicas que poco a poco socavan nuestros sentidos con su gran magnetismo. El tema se rinde a esos sugestivos ritmos golpeando las neuronas con una batería autómata más propia de los reyes del kraut y unos finos y punzantes recorridos por los trastes de la guitarra.   

El EP cierra con el tema que le da nombre, “Dark Forest” evoluciona en la umbría boscosa entre angelicales voces con alguna herencia blues. Una conjunción de psicodelia y shoegaze que se acerca a momentos All Them Wicthes con elegantes y hermosos pasajes que se engrosan en un avance hacia sonidos más pesados en los que los riffs con vocación retro revolotean entre la aterciopelada psicodelia de los turcos. Un gran tema que conjuga todos los elementos necesarios para que una canción llegue al oyente; buenas voces, buenos ritmos y una cuidada composición.  Su psicodelia aromatizada adquiere una cotan de calidad por encima de muchas de las propuestas que nos encontramos cada día. ¡Sensacional tema!

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Reseña: TORTUGA.- “Deities”

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Dicen que “quién golpea primero, golpea dos veces”, y los polacos TORTUGA fueron los mas madrugadores de 2020 publicando su segundo álbum a los pocos minutos de comenzar el año. ¡y vaya si han golpeado! Un increíble trabajo de psicodelia pesada de altos vuelos con grandes momentos doom. “DEITIES” es un álbum conceptual inspirado en la literatura de H.P. Lovecraft contando la historia de deidades lovecraftianas en cada tema.

Atmósferas misteriosas que nos trasladan a penumbras en la que los sonidos heavy-psysh nos aturden a través de su poderoso bajo.  Una lucha constante entre la inclinación doom y la psicodelia que se resuelve de una manera asombrosa creando el clima perfecto para cada tema. La banda sigue los dictados de la floreciente escena pesada polaca demostrando que es todo un vergel donde cada muy poco tiempo florece un nuevo retoño. Poderosos, pesados, nebulosos, los temas rezuman psicotrópicos en cada uno de sus acordes. Ese hechizante y narcotizante sonido del bajo consigue atraparnos en un oscuro caleidoscopio de sonidos que se complementan con buenos momentos de guitarra. Otro de los elementos que hace que no estemos ante un disco anodino y estereotipado, es la incorporación ocasional de los sintetizadores que dan un toque diferente y ameno a los temas. Por otro lado, prácticamente en todos los temas incorporan alguna locución de películas o de relatos sobre los que están basados. Como curiosidad, el tema más ácido y psicodélico del álbum, cuenta con un fragmento del documental que el gobierno de los Estados Unidos realizó en los años cincuenta advirtiendo del peligro del L.S.D.

Muchos dirán que estamos ante un álbum de doom, y no les falta razón, pero aquí se exploran todas las ramificaciones del género, inclinándose siempre ante la faceta más ácida y psicotrópica del mismo. En cualquier caso, en mi opinión los momentos más brillantes los encontramos cuando la banda se vuelve más “viajera”. Disco absolutamente recomendable y que no quedará en el olvido a lo largo del año a pesar de la premura que han tenido por que viera la luz. El tiempo me dará o me quitará la razón, pero invito a todo el mundo a que se embarque en el viaje literario que nos ofrece “DEITIS”.  

El álbum cuenta con una magnífica portada de Rafał Wechter, quien trabajó anteriormente para bandas como Iron Maiden, Slayer o Metallica entre otros.

La percusión fue grabada en el ático de un antiguo granero en la ciudad de Chabsko con toneladas de reverberaciones naturales, mientras que el resto de los instrumentos fueron grabados en su propia sala de ensayo.

“Shining sphere” nos introduce en este álbum conceptual inspirándose en lJuk-Shabb, el viejo que se comunica cambiando de color y usando la telepatía con sus poderes mágicos. Cadente y lentos ritmos que avanzan misteriosos a lo largo de tres minutos que crean el perfecto clima de expectación sobre lo que nos espera a continuación.

Los acordes del magnético bajo abren “Esoteric order”, Tema en el que las voces hechizantes cuentan la dramática historia de una mujer que ingresa accidentalmente a una iglesia donde la secta DAGON efectúa sus rituales. Por la senda del doom más nebuloso las atmósferas sombrías son el escenario en el que vive el tema. A pesar de sus ritmos doom estamos ante un tema de pesada psicodelia en el que las guitarras se blanden como un cuchillo en la mantequilla para hacerse hueco entre la densidad de su ritmo. Pesados y fangosos, TORTUGA siguen los esquemas de la escena pesada polaca con esa combinación de lodos y psicotrópicos.  Unas enigmáticas locuciones extraídas de la película hispano-estadounidense Dagon aparecen en la parte final del tema, antes de que este se acelere en una bacanal de fuzz entre el fangoso sonido del bajo.

En ese pretendido ambiente de oscuridad, “For Elizard” va evolucionando de pausados acordes, antes de adentrarse en un oscuro bosque del que salen atormentadas voces entre la densidad de sus riffs psycho-doom. Un largo tema que sirve para desarrollar todo su potencial con una acertada puesta en escena entre lo plomizo y denso y lo más alucinógeno. Uno de esos temas que te atrapa entre sus fauces hasta narcotizarte antes de golpearte con fuerza con su descomunal fuerza. El tema está basado en la perspectiva de Yigs y sus celos y rencor hacia Godzilla.

Prescindiendo de las voces, “Defective Mind Transfer” se basa en la novela corta From beyond. Efectos y momentos de psicodelia turbia y psicotrópica que por momentos toma prestados elementos espaciales e incluso kraut. Esto no quiere decir que la vocación de la banda haya sido modificada. Como en el resto de los temas incorporan una breve locuciones de la película que se hizo de la novela. Aquí vuelve a destacar el enorme trabajo de su bajista Heszu. El uso de los sintetizadores saca de la monotonía la estructura de otro tema en el que la psicodelia pesada está presente.

Nuevamente hipnóticos y misteriosos, los polacos incluyen pasajes recitados del poema de Nyarlathotep en “Black Pharaoh IIa”. Lovecraft presente de nuevo con voces que recuerdan a Type O Negative entre ritmos herederos del legado Sabbath. Un atracón de setas que nos abren los sentidos a estados de inconsciencia entre los plomizos y lentos ritmos doom que tan bien saben manejar.

Si el álbum vive entre sustancias alucinógenas y la oscura parafernalia de H.P. Lovercraft, por si hay alguna duda, “Trip” cuenta la historia de un hombre que tuvo un mal viaje de LSD que lo envió al dominio de Azathot. Ese leitmotiv, se divide en tres partes que representan cada una de las etapas del viaje.  Repetitivos e hipnóticos pasajes van llenando de efluvios lisérgicos un tema que parte desde la calma para ir avanzando a ese mundo de sensaciones en el interior de la mente. Dos minutos magnéticos que preceden a una explosión de riffs salvajes con una cautivadora voz salida de las tinieblas. Un contagioso aquelarre rítmico que oscila en una montaña rusa de subidas y bajadas diabólicas con sonidos que se van difuminando entre una poderosa base rítmica. Fuzz hilarante que acaba cediendo súbitamente para que el hipnótico bajo golpee nuestras neuronas en la segunda parte del tema. En la tercera parte vuelven a recuperar las conmovedoras atmósferas lisérgicas incorporando una muestra del documental que en los Estados unidos realizaron para advertir de los efectos del LSD. Evidentemente el corte recrea los efectos de esta droga, ofreciéndonos un auténtico “viaje”. Uno de esos temas “brutales”.   

El álbum cierra con un tema de 15 minutos, “Galeón de Manila” Cantado en español relata la historia de un galeón español que viajaba de Acapulco a Manila con el capitán del barco volviéndose loco debido a las terribles pesadillas inducidas por CTHULHU llevando el galeón a R’lyeh. Con una locución inicial el tema refleja el horror cósmico del capitán en su perturbación. Fuzz y ritmos rápidos y pesados que emprenden una tortuosa travesía que acaba con la masacre del capitán a toda su tripulación y cuando está a punto de hundir el Galeón, sin el control de su cuerpo, comienza a rezar, momento éste en el que los sintetizadores toman el protagonismo. Con instantes más doomies las tenebrosas voces dotan al corte de una oscuridad terrorífica que describe el relato que la banda trata de reproducir. Los últimos cinco minutos del tema son exclusivos para el trabajo de los sintetizadores. Una parte excesiva en mi opinión, y que puede resultar demasiado monótona.  

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Reseña: STONES OF BABYLON.- “Hanging gardens”

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En esta era de globalización total, bajo el signo de la música, los portugueses João Medeiros (bajo) y Pedro Branco (batería) y el polaco Pawel Nowak (guitarra), se aliaron en el siglo XXI en Lisboa, una ciudad eterna, histórica y abierta al mundo. Así nacieron STONES OF BABYLON comenzando su camino a finales de 2017, y de estas piedras iniciales se tallaron su primer EP/Demo de 2018. El trío ha continuado refinando su musicalidad y esta masa sonora culminó en un segundo trabajo “HANGING GARDENS” vía Raging Planet Records.

Como resultado de un cambio de formación debido a circunstancias personales, Pawel ha sido reemplazado por Rui Belchior en la guitarra, pero el concepto y las ideas permanecen sin cambios al igual que la banda ha logrado mantenerse “viva” hasta el día de hoy con mucho que contarnos todavía.

Con referencias al pasado lejano, entre lo que duró en las arenas del tiempo, las piedras de la memoria y la imaginación de lo que pudo haber sido, los portugueses nos presentan cinco nuevas esculturas instrumentales, entre texturas arenosas y atmosféricas, en un entorno de mantras sónicos que invocan melodías del Cercano Oriente con influencias de la psicodelia mas pesada y el doom de occidente, donde su propia originalidad se fusiona con las inevitables influencias de megalitos musicales como Black Sabbath, OM, Sleep, entre otros. Sin necesidad de cinturones de seguridad,  la banda nos recomienda escuchar  y viajar. Yo me uno a esa recomendación para disfrutar plenamente de un trabajo que conjuga toda esa pesadez de los plomizos ritmos doom, cadentes y lentos, pero conjugados con una atractiva psicodelia con aromas exóticos y vientos orientales.  

Tras una locución inicial a modo de introducción “Hanging gardens”, las virulencia de la tormenta nos golpea fuertemente con secos riffs voluminosos. Una estructura doom monolítica que da paso a ensoñadores espacios de psicodelia pesada donde todo es mucho mas relajado. Un psicotrópico bosque lleno de encanto y misterio en el que los portugueses nos invitan a un plácido paseo por insondable espacios con tonos mántricos. Un misticismo que se adorna de misteriosos pasajes instrumentales de tonos hipnóticos. Cadente y ondulante el tema avanza con sosiego a pesar de las embestidas de poderos riffs que demuestran la vocación doom de los portugueses en monumentales espacios babilónicos en los que los aromáticos y exóticos jardines nos reconfortan entre la tormenta de oscuridad doomy.

El exótico viaje continúa con una visión en la que los aromas arábigos inundan nuestros sentidos en “Coffea arabiga” antes de una nueva erupción de pesados e inquietantes riffs. Una atmósfera oriental que conjuga la belleza de la aromática psicodelia y el doom. Momentos tenebrosos que dan paso a atractivos espacios en medio del desierto. Una conjunción entre los desiertos de oriente y occidente en la que no faltan los oasis donde reposan apaciblemente entre una belleza exuberante. 

Misteriosos acordes que auguran una cierta épica, sirven de introducción a “Ziggurat”. Otra nueva entrega de psicodelia pesada con regusto oriental, que se va armando lentamente sobre estructuras bien meditadas que logran ambientar el tema con acierto. Entre espacios palaciegos y con la mirada del desierto en el horizonte, las arenas se remueven  a golpe de un voluminoso bajo, entre exóticos acordes de guitarra. Todo el poder de las arenas se traduce en monolíticos riffs con genes doom que entran en encarnizada lucha con los suaves acordes. Una lucha desigual que acaba inclinando de su lado transitando por esa fina frontera entre los dos géneros. La superlativa musicalidad hace que no echamos en falta las voces, ya que el trío portugués se las apaña a la perfección para transmitir son su instrumentos sin necesidad de cantante. Majestuoso y tenebroso el tema no cede en su constante evolución.

Desde el sosiego de la guitarra, “Black pick’s secret megalith” va creando esa tensión novelesca que precede al desarrollo de una trama en la que nuevamente los crujientes y monolíticos riffs salidos de las arenas nos invaden sin piedad. Desde escenarios arenosos, la fuerza se transmite en cada acorde. Cegadores y difusos STONES OF BABYLON se dejan llevar por los dioses del desierto para sumergirnos en espacios lisérgicos con una mística litúrgica. Una especie de veneración por alguna enigmática divinidad que nos atrae con todo su poder entre un manto de fuzz. El tema más stoner posiblemente de todo el álbum sin faltar a su cita con las atmósferas “viajeras”.

Hipnóticos y absorbentes, los acordes que introducen “Babylonia (The Deluge)” nos atrapan en sus fauces como un tigre a un tierno cervatillo. Con una oscuridad latente que se traduce en amenazantes riffs, serpentean suavemente en atmósferas psicodélicas, esquivando los golpes de los monstruosos y fornidos riffs.  Toda una epopeya que permite tanto el despliegue de fuerza y rugosidad como aromáticos pasajes que vacían un hechizo sobre nosotros adormeciéndonos. sin terminar de definirse el tema transcurre con esa vocación durante sus mas de diez minutos. El psycho-doom portugués de mayor calidad nos golpea y noquea con su hechizo psicotrópico.   

“HANGING GARDENS”  fue grabado, mezclado y masterizado por Paulo Vieira en Brugo Studio, Lisboa (Portugal) en abril de 2019. 

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Reseña: DOMO.- “Domonautas Vol- 1”

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Combinando largos temas con otros más breves en los que la psicodelia pesada toma prestados distintos elementos progresivos y desérticos. La primera parte de las dos que componen “DOMONAUTAS”, ya que la banda tiene prevista una segunda entrega a lo largo del año 2.020, lo cual no significa que el álbum no tenga vida propia.  Hemos tenido que esperar cuatro años desde su split con sus paisanos PYRAMIDAL, para tener este trabajo, pero hay que decir que la espera ha merecido la pena. Estamos ante una banda que sin perder su espíritu de trabajo sobre sus jams psicodélicas, en esta ocasión, incide en espacios progresivos más propios de la escena andaluza y mediterránea de los setenta. Posiblemente menos espaciales y más progresivos, la incorporaciones de las voces de la mano de su bajista Oscar, con una mayor presencia, aportan un aura alternativa que ya hemos visto en bandas como Atavismo o Híbrido.  Tonos orientales que nos acarician en contraposición con la pesadez de su psicodelia y de los momentos más stoner del álbum. El resultado es un logrado trabajo psico-progresivo con poderosos ritmos difusos y aromatizantes atmósferas exóticas herederas de las grandes bandas españolas que llegaban del sur en  los años setentas. Fuzz, bellas melodías y ondulantes temas que afloran desde la calma elevándose en construcciones monumentales sin perder el aroma lisérgico. 

Otro ladrillo mas en el edificio de la pujante escena de la psicodelia pesada nacional.  “DOMONAUTAS VOL: 1” está disponible vía Clostridium Records.

Por la senda psico-progresiva “Oximoron” va evolucionan en la construcción de misteriosos entornos creados fundamentalmente por los teclados, que son oxigenados con cadentes y enigmáticos vientos mediterráneos. Una brisa llegada del sur con aromas orientales generando un espacio de placidez instrumental. Bellas melodías sobrevuelan la firme batería de Paco en un peregrinar que acaba chocando con los acantilados de su levante natal. Pesados ritmos entre la belleza armónica e incrustaciones de gemas preciosas en forma de voces arábigas completan un corte que nos da pistas de por donde va a ir el álbum. 

En “Astródomo”, el tema más largo del álbum con sus doce minutos, DOMO se deja seducir por los sonidos del sur del Mediterráneo. Una base de ecos progresivos andaluces de origen arábigo más propios de los setenta navega entre pesados ritmos. Ondulando entre los riffs las guitarras aportan el halo oriental con su exotismo. Un acento que me recuerda a lo mostrado con bandas como Híbrido. Estos ecos hacen que la rugosidad y pesadez del tema se pula para mostrarse mas apacible. Un gran trabajo de guitarra, florida aromática y una pesada base rítmica entre amenazantes riffs. Una rabia vocal entre coros litúrgicos supone todo un contraste entre la oscuridad tenebrosa y la mística con ciertos flirteos doom. Tras esa explosión de furia y desasosiego, el tema acaba reposando en su parte final en tenues atmósferas psico-progresivas, lo que es una constante en el álbum. Un corte que combina la pesadez con el liviano aroma de oriente y que entre sus tenebrosos riffs los teclados aportan ese soplo de aire exótico que nos ayuda a respirar entre la densas atmósferas. 

Otro largo corte como “Ritual del sol” nos susurra en su introducción con pausados acordes propios de la psicodelia más magnética y perfumada que podemos escuchar actualmente. En una constante evolución el corte va elevándose sinuosamente hacia espacios más alternativos y desérticos. Un calmado ritual en el que la belleza aflora con la línea de los teclados soportada por las hipnóticas guitarras y efectos puramente heavy-psych.  Sin terminar de perder el aura progresiva setentera, el fuzz hiriente acaba por hacer que el tema sucumba a  espacios mas propios del desert-rock. Si algo llama la atención es el registro de las voces, entre esa bacanal de difusos riffs. Un tema genera el escenario propicio para que tanto las vibraciones heavy-psych, progresivas y stoner confluyan entre una mirada alternativa aportada por la voz como actor secundario. Guitarras ácidas y afiladas se hacen su espacio entre la difusa pesadez. Doce minutos de completa intensidad en un tema bien trabajado que acaba teniendo tintes monumentales entre constantes oscilaciones tanto rítmicas como estilísticas.

La vuelta a las apacibles atmósfera psico-progresivas se produce con “Planisferio”. De nuevo una introducción de apacible psicodelia nos introducen en sosegados pasajes instrumentales que crecen, engrandeciéndose y explotando en espacios pesados. Una contraposición en la que los teclados aportan la calma. unos espacios drone llenos de magnetismo en un ejercicio de psicodelia pesada al uso, sobre repetitivos ritmos que van atrayendo al oyente hasta hacernos partícipes del tema. Una vez que han conseguido ese objetivo, nos masajean con apacibles y tiernos acordes narcotizantes para poco después volver a zarandearnos con una nueva explosión entre un halo hechizante creado por los teclados. Meciéndonos en un viaje hacia el interior de un túnel lisérgico. Una traslación reconfortante con una perfecta combinación de psicodelia instrumental con fornidas paredes y un interior completamente acolchado. 

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Reseña: RED SCALP.- “The Great Chase In The Sky “

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Un nuevo brote de la cantera polaca que sigue dándonos cada día más y mejores álbumes. Aquí el quinteto polaco trata de aportar más riqueza a su sonido con una experimentación sobre atmósferas progresivas que recubren su verdadera vocación de psicodelia pesada. Un trabajo bien producido que en cada tema contiene multitud de matices y giros. Sin perder su admiración por los nativos americanos, los cantos rituales y los ritmos ancestrales rinden nuevamente pleitesía a sus antepasados, esta vez sobre marcadas estructuras progresivas. Un equilibrio entre la pesadez y las melodías que refleja el giro que algunas bandas están tomando en un sonido que en muchas ocasiones se queda anquilosado y repetitivo. Es toda una alegría que bandas de la calidad de RED SCALP se inclinen hacia esa experimentación progresiva que solo hace enriquecerles como ya vimos en bandas como ELDER. Toda una puerta abierta que nos llena de esperanza y que demuestra que la reinvención es posible en beneficio de versatilidad. Temas hechos con esmero que logran transmitir sensibilidad y estados de ánimo en los que el peso de los teclados y vientos aporta enorme dosis de frescura a su psicodelia pesada sin que esto signifique renunciar a nada, sino abrir nuevos horizontes; algo muy de agradecer.    

“Mothertime” y sus siete minutos parte con la cortina sónica tejida por los teclados y sintetizadores a modo de introducción, una de las características de este nuevo álbum. A partir de ahí la banda da paso a una efectiva combinación de momentos heavy-rock con espacios hard-progresivos. El predominio de las teclas entre la espesa base rítmica hace que su sonido sea ciertamente monumental. melodías heavy-rock acarameladas y empalagosas sobre exuberantes ritmos entre corros y solos virtuosos que recuperan sonidos mas propios de los ochenta. La dualidad de las guitarras entre los densos pasajes crean un espesura de sonido apabullante. En el tema, y gracias a los cuidados sintetizadores se aprecian vibraciones progresivas en una banda que no pierde su vocación de recuerdo a los nativos americanos.

El sinfonismo de “Chase” y su aura lisérgica nos  prepara para la gran épica que está por llegar. Un cadente e hipnótico bajo y la guitarra aflorando con sutileza entre las oscuras atmósferas,  nos sirven de preludio de un tema que evoluciona engrandeciéndose en su caminar. Riffs mas propios del doom aparecen majestuosos. Los cantos rituales indios describen el entorno místico en el que se desenvuelven los polacos.  Cantos entre la bruma invocando a los ancestros. tras un silencio los ritmos hard-prog con fuertes guitarras y bien cuidadas melodías vocales, se elevan entre esos ritmos stoner-doom. Una composición tupida con riffs que se repiten. Sin embargo encontramos un contraste con el sinfonísmo progresivo y una voces más propias de cuatro décadas atrás. Lo nuevo y lo antiguo unido para marcar el nuevo rumbo tomado por RED SCALP en este trabajo. Siguiendo de alguna manera el camino abierto por ELDER en sus últimas entregas, los sonidos de instrumentos de vientos aparecen sutilmente entre los pesados y oscilantes riffs. Toda una bacanal de efectos y una diabólica batería en un auténtico ritual de guerra en el que se aprecia una gran riqueza compositiva. Una atrevida combinación con un sabro añejo en la que los momentos heavy-progresivos sirven de soporte a los fornidos y difusos ritmos entre solos virtuosos.

“Sacred space” sirve de escenario a unas atmósferas que sin perder su vocación progresiva se recuestan mas en escenarios de psicodelia pesada. Los ritmos tribales de los nativos americanos son descritos desde el sosiego. Resonancias ancestrales con profundas voces con efectivas melodías adornan un tema profundo, atrayente y calmado. El saxo aparece esplendoroso demostrando que los polacos quieren aportan frescura a su música.  Un giro inesperado de los muchos que tenemos en el álbum nos embarca en una espiral del pesados ritmos de tonos  sobre los que se incrustan afilados solos. Constantes oscilaciones y serpenteos van elevando la intensidad del corte. Una gran cantidad de matices que llevan a los polacos a decidirse sobre los espacios heavy-progresivos tan presentes en todo el álbum. Unos pasajes en los que los teclados se muestran esplendorosos. Pesado, oscuro y sinfónico, el tema va moldeando cada acorde sin que el sonido plomizo de la banda se resienta. Todos estos nuevos elementos no hacen sino enriquecer su sonido. 

“Gunsinger” uno de los temas destacados de “THE GREAT CHASE IN THE SKY” se deja llevar por la veneración de los ancestros con sus cantos tribales en atmósferas de psicodelia pesada. Candente, lisérgico, y lleno de efectos deja al descubierto su lado más psicotrópico. Llamas que se elevan al cielo en busca de la redención y danzas en la noche llenas de magnetismo.

El álbum se cierra con “Slide”. Un tema de diez minutos marcado inicialmente por esos omnipresentes teclados. Tenebroso y lleno de misterio, el relato aquí demuestra que el quinteto trata de perfeccionar su sonido hacia nuevos horizontes.  Densos, pero cuidando las melodías Un cadente bajo en una ambiente ciertamente chamánico que explota con pesados riffs mientras las melodías vocales siguen fieles a su sensibilidad sentimental. Pasajes de stoner ortodoxo se mezclan entre la ampulosa instrumentación. toda una danza envolvente que cesa al dictado de una guitara acústica que hace dar un nuevo giro al tema antes de la espiral que nos espera en su parte final. Un tema lleno de épica. 

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