VANISHING KIDS.- “Heavy dreamer”

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Los de Wisconsin acaban de presentar su nuevo álbum ‘HEAVY DREAMER”   a través de Svart Records

Definiéndose como “somnambulic doom metal”, ofrecen su primer larga duración en más de cinco años, ‘HEAVY DREAMER’ está empapado con un cautivador shoegaze-y fuzz que recuerda vagamente a cómo sonaría My Bloody Valentine, si hubieran crecido con una dieta de psychedelic-doom metal y rock ocultista.  Intensas fragancias sonoras que nacen de profundidades oscuras creando unas envolventes y ampulosas atmósferas sonoras llenas de intensidad. Un disco atrayente y embriagador lleno de matices y ampulosidad.

Un sinfonismo de trazo grueso con lánguidas y acarameladas voces que salen de la garganta de Nikki Drohomyreky  cresteando en “Creation” sobre esa densa instrumentación que acaba fusionándose con angelicales coros entre elementos progresivos y post-rock. Si a eso unes un grueso bajo sobrevolando, consigues un tema intenso pero dulce a su vez.

“Heavy dreamer” se inicia con unos acordes que inevitablemente me hacen llegar a la memoria momentos de “Child in Time”, para desde ese sonido de órgano, ir evolucionando con perfumados solos de guitarra que se ensanchan bajo la incisiva mirada de unos teclados coloreados con cálidas voces hacia intensos territorios progresivos. Ésta fórmula se repite en cortes como “Without a sun”, internándose en atmósferas más espaciales con incisivos acordes de guitarra fuzz. 

VANISIHNG KIDS ha sido un viaje artístico y musical en constante evolución desde principios de la década de 2000 con sus miembros principales y el fundador Jason Hartman (Jex Thoth), y Nikki Drohomyreky en la voz. Como niños de los años 70 y 80 que crecieron en el metal, rock progresivo, krautrock, psych, punk y goth, se las han arreglado para hacerse con un nicho propio.

La culminación más nueva y poderosa de la banda surgió cuando el héroe de la infancia de Jason Hartman , la leyenda, Jerry Sofran (Lethal Heathen, Mirrored Image) se unieron en 2013. Poco después, Hart Allan Miller (Wartorn, Deathwish, Tenement) tomó las riendas de la batería para completar la alineación. 

Sobre escenarios psico-progresivos algo más calmados, “Mockingbird” sin perder ese toque espacial, y bajo el mando de la susurrante y envolvente voz de Nikki se topa con fuertes desarrollos instrumentales donde se da rienda suelta a una mayor experimentación. Inmersos en oscuras nebulosas faraónicas. 

Los momentos shoegaze son mucho más marcados en “Eyes of secrets”. Bello sonidos dreamy, se aromatizan con intensas fragancias bajo un persistente sostenido de órgano rodeado de efectos y solos virtuosos de guitarra, construyendo un narcotizante tema. Una gran densidad en los arreglos instrumentales dotan al tema de consistencia.

Esto es una constante que se repite en cada uno de los temas incluidos en ‘HEAVY DREAMER”, como nos confirma “Reaper”. Sobre estructuras que combinan el rock progresivo con el post-rock y el shoegaze, la belleaza vocal acaba seduciéndonos entre la densa instrumentación con sus cantos y coros acompañada de unos seductores pasajes de guitarra.   

Más inmersos en sonidos shoegaze, VANISIHNG KIDS bajan la intensidad a elegantes y preciosistas momentos con aterciopelados registros vocales que se abren paso entre la densidad instrumental en tonos de melancolía, de la que salen con una guitarra que lucha con los teclados por hacerse con un espacio que se acerca al post-rock más ampuloso. El resultado es un atrayente y cautivador álbum de una aparente fragilidad, pero que se sustenta en unos sólidos cimientos capaces de soportar la mayor de las embestidas.

El cierre corresponde a “Magnetic magenta”, otro corte en la línea anterior, en el que la densidad es menor, en detrimento de momentos más sutiles en los que no faltan los algodonados pasajes que se disipan con fuertes y bien ensamblados solos de guitarra y efectos constantes.

 

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MEGATON LEVIATHAN.- “Mage”

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En los tres años transcurridos desde que  MEGATON LEVIATHAN  lanzó “21: BEYOND THE ARTCI CELL” el instrumentista Andrew James Costa Reuscher y su compañero Mort Subite han estado creando diligentemente nuevo material que ve la luz el 26 de octubre via Blood Music

Tratando de fusionar elementos dispares en sus nuevas composiciones MEGATON LEVIATHAN consigue narcóticas creaciones musicales que traspasan lineas fronterizas. 

Partiendo desde los sonidos psicodélicos, el shoegaze está presente en los cinco temas que componen “MAGE”; pero no solo eso, ciertos sonidos industriales se vislumbran entre unos surcos que gustan de sonidos drone.

Mayoritaria presencia de sintetizadores que muestran su lado más robótico o su lado más sensual. Temas como “Wave” logran conjugar todas esas tendencias para la sanación espiritual. En palabras del propio Andrew, se trata de “llegar a la paz y sanar los corazones rotos.” El instrumento usado son unas atmósferas calmadas y envolventes que tienen mucha parte de mística.  sin renegar de momentos espaciales (“Take the fire”), para acoplarlos a voces y ecos shoegaze, con un ritmo espeso, pero a su vez maleable. El resultado es una narcotizante pasaje en el que la ciencia y la tecnología parecen estar presentes.

La evolución hasta la iluminación puede conseguirse de otras formas menos sutiles. La maquinaria industrial de la cadena de montaje de este “MAGE”, sabe utilizar gruesos pasajes que podríamos encuadrar en algún lugar de la psicodelia pesada, al dictado de una robótica batería, que se ve complementada con angelicales voces que nos susurran desde alguna dimensión menos terrenal.  Aquí los drones tienen cabida si el objetivo se consigue.

Caminando entre estrechos polígonos donde cada arista tiene un fin, “Bellog”, recubre esos lados de la figura con elementos progresivos, psicodélicos, industriales, post-rock. Una pista que con voces casi operísticas, no desdeña de forma subliminal de breves acordes de piano que podría ejecutar el mismísimo Ray Manzarek.  Si hay un logro aquí, es evidentemente, el de no salirse de esas estancias envolventes y sosegadas en las que la banda tan bien se maneja. 

La búsqueda de la luz de la mente, concluye con “Within the treshold”. Bajo un universo tenue de efectos espaciales, soportados por unos teclados y arpegios de sintetizadores que generan una densa pista y ambiental para la meditación buscada.

Toda una catarsis la que nos ofrecen MEGATON LEVIATHAN con Andrew James Costa Reuscher (sintetizadores, guitarra, bajo, percusión electrónica y voz)  Mort Subite (sintetizadores, guitarras, bajo, voz) Andrea Morgan (violín, Voces) Trejen (Bajo),  Jon Reid (Batería), Russ Kent (guitarras). 

La grabación se realizó internamente, con Mort Subite a la cabeza para mezclar, y Billy Anderson manejando masterización. 

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KING BUFFALO.- “Longing To Be The Mountain”

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Nueva entrega de los chicos de Rochester, en un álbum que confirma la madurez y evolución de esta gran banda. Desde que el pasado año tuve el placer de disfrutar de su directo, si ya me atraía su propuesta, mi devoción por KING BUFFALO se vio acrecentada, ocupando un lugar entre mis bandas predilectas.

Siguiendo de alguna manera el camino abierto por ALL THEM WITCHES dentro de la escena psicodélica más cercana a los dictados stoner, KING BUFFALO se unen a los de Nashville en una propuesta de parecidas características, sin perder su propia personalidad.

“LONGING TO DE THE MOUNTAIN” supone una nueva confirmación de que KING BUFFALO tiene duende. Un álbum intenso, mágico y versátil en el demuestran el dominio en componer piezas de atractiva y morfínica psicodelia, a través de la cual trasmitir sensaciones y sentimientos.

“Morning song”, partiendo de atractivos acordes de blues, va construyendo una de esas composiciones al as que nos tiene acostumbrados. Un tema que te atrae y te absorbe usando bellas y precisas atmósferas psicódelicas. A paso lento, la murmurante y cálida voz de Sean McVay así como las bellas melodías que salen de las cuerdas de su guitarra. Un mágico paisaje multicolor en el que todo transcurre con lentitud, sin prisa. El confort se describe con una base rítmica repetitiva, usando los dictados del kraut-rock, y que poco a poco se va intensificando, sin perder un ápice de su encanto. Su influencia más stoner se pone de manifiesto en la parte final del tema, travistiéndose de heavy-psych impactante e intensa. Estirando los punteos y los efectos generando esa tensión que no estemos ante una banda ñona.

Con tintes kraut, el narcotismo de “Shun shivers”, se mezcla con magnetizantes momentos shoegaze. Siguiendo en su propia intimidad, pero en esta ocasión con una cierta distancia que hace que vivamos el tema desde una cierta barrera. La destreza de los efectos y ese pulsante bajo de Dan Reynolds, dota al corte de un mayor ritmo y dinamismo.

Nuevamente otro corte absorbente y mormífinico se nos viene encima. Cosmonaut” vuelve a traspasar la frontera a una nueva dimensión. Esa dimensión alejada de nuestra mente en la que KING BUFFALO se siente a sus anchas. Generando y dotando de elementos  su mundo paralelo, el colorido y los aromas que desprende nos indican que un nuevo jardín del edén está a nuestra disposición. 

“Quickening” nuevamente usando esa herramienta que tan bien maneja el trío, nos inunda de hipnotizantes ritmos kraut, que se intensifican con el sonido drónico de la guitarra. La sensualidad que transmite la voz de Sean contrasta con los momentos de intensidad en los que las armonías se ensanchan y engordan construyendo densos y pesados pasajes.

Evidentemente llegando a este punto, bien podría usarse la manida frase que tantas veces escuchamos al cabo del año. “Candidato a disco del año”. Sin duda alguna, aquí hay calidad compositiva, perfección ejecutiva, y facilidad para trasmitir sentimientos, ¿que más podemos pedir? Un disco que te emociona, siempre es un gran disco; y sí, yo pienso que es uno de los mejores registros que se han publicado en lo que va de año.

Los que amamos la psicodelia apacible nos podemos sentir congratulados de escuchar registros como “LONGING TO DE THE MOUNTAIN”, que contiene todos los ingredientes necesarios para construir un plato de alta cocina. 

“Longing  to de mountain”, con sus diez minutos de duración  es el puro reflejo de toda la esencia del trío neoyorquino. Si bien la banda usa dos esquemas para componer sus canciones, una a con temas cortos, y otra, con composiciones más extensas, en las que se encuentra este corte; es en este último formato donde tiene cabida  y donde mejor se refleja su creatividad. Livianas atmósferas magnetizantes, que hacen que el oyente, entre en un trance. Un espacio tántrico en el que los males se diluyen según van descendiendo sus notas. Pasajes de apacible psicodelia en la que los sintetizadores nos elevan a un espacio sideral, para una vez allí, ir mostrando todo su poder. El poder de seducción de las cálidas voces o el hipnotizante poder de sus ritmos. Un viaje salpicado de campos en los que los hongos alucinógenos crecen con promiscuidad. Su sabor y sus efectos son definitivos para conseguir ese estado mental que nos haga discernir el mensaje que nos tratan de trasmitir. Lisergia del siglo XXI en estado puro, sin aditivos de laboratorio, natural.

Los agradables y atractivos acordes de “Eye of the storm”, se van transofmrando en un momentos de misteriosa psicodelia pesada. Sin perder la vocación kraut, se trata de un tema tortuoso, que van ascendiendo y descendiendo por laderas y precipicios multicolores. La crujiente batería de Scott Donalson, con los ramalazos de pesados rffs que se acercan a territorios doom, no nos dan tregua. Inquietante, pero con una tensión que la banda sabe cuando aflojar para que nos sintamos más reconfortados. Los hirientes solos de Sean, en los que los efectos fuzz son más evidentes, elevan la intensidad para al momento devolvernos a el estado hipnótico.

El disco está disponible a través de Stickman Records en formatos CD y vinilo.

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LES LEKIN.- “Died with fear”

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Publicado a finales de 2.017 por Tonzonen Records, “DIED WITH FEAR”, el último disco de los austriacos LES LEKIN merecía ser diseccionado en DenpaFuzz tras haber comprobado en directo que todo su potencial sonoro no era casualidad ni artificio sin fundamento..

Hipnóticos riffs, contundente batería, con un fluido y fornido bajo con los que la banda austriaca consigue en cuatro largos temas instrumentales un mesiánico viaje lisérgico para deleite de nuestros oídos.  

Creando atmosféricos entornos por el camino de la psicodelia, “Orca” presenta un confort sensorial que los austriacos consiguen a través de la repetición de acordes arropados por efectos. Los desarrollos instrumentales se sumergen en humeantes espacios en los que la oscuridad predomina. LES LEKIN abren la luz generando apacibles entornos usan una densa instrumentación que transita su psicodelia pesada.

Partiendo en esta ocasión de elementos post-rock, “Inert” nos describe con brillantez enigmáticos paisajes. Las pinceladas que salen de la guitarra de  Peter se abren paso en la espesura de esos hostiles entornos, precipitándose hacia un abismo sonoro engrosandose. La exploración toma tonos espaciales con retazos que traspasan la dimensión de lo natural para ofrecernos territorios inexplorados en su descripción sonora.

sin ceñirse a ningún canon establecido, LES LEKIN escriben su propia historia. si bien caminan por espacios de psicodelia pesada, la banda se siente libre en su creación sin mostrar complejo alguno.

coqueteando con sonidos shoegaze, “Vast” nos regala finos  y elegantes punteos de guitarra que resultan de lo más placenteros. Una embriagadora y extasiante instrumentación en la que el bajo de desde un segundo plano, concede la libertad a unos sublimes desarrollos de guitarra. La jam va adquiriendo forma a través de reparadores efluvios. Sangrando y ordeñando los riffs hasta que todo el jugo ha sido esparcido en una hemorragia que se va p`recipitando a lo largo de todo el tema.

Continuando con una propuesta parecida, “Morph”, con sonidos más densos, genera una nebulosa de proporciones descomunales. La batería incesante de Kerstin  se ve atrapada en una maraña de efectos y distorsiones de guitarra. La solidez contrasta con una libertad instrumental aparentemente inconexa, con la que consiguen el objetivo. Un caos que genera cordura en la espesura. Queda patente una vocación doom dentro del universo heavy-psych en el que se mueve la banda. como si traspasaran un umbral, a mitad del tema, se produce un desvanecimiento de la energía derrochada en la primera parte. mostrándose amenazante y portentoso, “Morph”, es el tema más pesado de un disco en el que la creatividad  y la versatilidad alcanzan altas cotas con una propuesta más espacial.

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LANDING.- “Bells in new towns”

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El grupo Connecticut LANDING celebra su vigésimo aniversario este año, pero no muestra signos de perder impulso creativo. Por el contrario, “BELLS IN NEW TOWNS” su segundo álbum para El Paraiso Records, es posiblemente su esfuerzo más fino y cohesivo hasta la fecha. El sonido del grupo siempre ha sido de múltiples texturas, aludiendo a muchos géneros diferentes a la vez. Están los drones oscilantes pesados ​​y la psicodelia difusa y motriz, los exuberantes paisajes sonoros ambientales y las vibraciones brillantes y soñadoras. Todo unido por esa sensación característica de progresión fluida.
“BELLS IN NEW TOWNS” podría describirse como su versión más sólida y terrenal hasta ahora. En este disco, los componentes etéreos de su sonido están firmemente anclados en un bajo ajustado, sin duda debido al hecho de que el álbum fue parcialmente grabado por el veterano productor de rock de Nueva Inglaterra Justin Pizzoferrato (Dinosaur Jr., Elder, Pixies, Sonic Young).
 
Al igual que sus parientes espirituales en Yo La Tengo y Bardo Pond, Landing ha elegido eclécticamente sus influencias de una amplia gama de épocas y culturas musicales. El resultado es una música eléctrica que habla tanto a la mente como a los sentidos. 
En este “BELLS IN NEW TOWNS” , LANDING está formado por Daron Gardner (bajo), Aaron Snow (guitarra, sintetizadores, bateria, bajo y voz) Adrienne Snow (voces y sintetizador)  con la colaboración de John Miller (bateria en “Bright”Dick Baldwin (guitarra en “Trace”) y Peter Baumann (campanas en “Gravitational VII”).
El disco se abre con “Nod”. Un corte hipnótico, espacial. Con una linea gruesa de bajo y batería, los efectos de los sintetizadores, creando una espacio difuso y salpicado por finos punteos de guitarra, se muestra ampuloso, envolvente, pertubardor. Una voz femenina en claro espíritu indie neo psicodélico se muestra sugerente e inquietante a la vez. La banda viste el entorno musical con una tensión que por momentos resulta inquietante.
En “By two” reconfortantes acordes acústicos y esa sensual voz flotan en melodías pop aterciopeladas bajo una intrumentación que se acerca a los cánones del post-rock.
Con una orquestación a base de teclados y sintetizadores, “Gravitational VII” con sutiles acordes repetitivos generan una ambiente ecléctico salpicado por campanas.
El tema se entrelaza con “Bright”. Un corte en el que la banda incide en el uso de sintetizadores para crear una atmósfera espacial custodiada por una electrónica programada. 
LANDING recrea pasajes llenos de melancolía en “Secret”. Un tema que va fluyendo arropado por el manto de los sintetizadores y teclados de una forma sostenida. Creando espacios enigmáticos que se van transformando en sí mismos, con leves sussurrros que generan atmósferas embriagadoras.
De nuevo retoman los elementos indie en “Fallen name”. Un dulce tema que pasea bajo drones reconfortantes con una gran elegancia.
Si la sutileza ha sido la constante en los temas precedentes, “Wait or Hilde” está construido sobre texturas más rugosas como antesala de una psicodelia hipnótica con vocación kraut. De nuevo los drones sobrevuelas sobre apacibles voces.
“Gravitational VIII” crea una música atmosférica con tintes minimalistas de cierta tendencia barbitúrica basada en la experimentación con efectos y sintentizadores.
Destacando nuevamente los registros vocales. “Trace” describe la melancolía a través de desarrollos acústicos con unas voces impregnadas en miel. Susurros sutiles que apaciguan y relajan el ambiente con enorme frescura.
El ultimo corte, “Second sight”, se muestra reparador. Habitando en ensoñadores espacios sonoros con una calidez vocal que decora una elegante composición sobre canónes Shoegaze.
Estamos ante uno de esos discos que cuantas más veces lo escuchamos, más nos atrapa. Un trabajo seguramente indicado para iniciados que pposeen los oidos entrenados para navegar en los espacios musicales que cultiva la banda de Connecticut, y que no será del agrado de los que gustan de sonidos pesados. no obstante, hecha esta salvedad estamos ante un notable trabajo.
Disponible a partir de hoy 4 de mayo.

 

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BARO CHANDEL.- “BARO BOKHALO”

BARO CHANDEL

Desde la República Checa nos llega un auténtico misil en forma de disco.

El cuarteto de Praga compuesto por Pavel Podzimez (voz y guitarra), Petr Voruda (guitarra), Michal Hanácek (bajo) y Pert Podzimek. 

Con mucha más contundencia que la mostrada en la demo de 2 temas publicada el pasado año, nos regalan 5 bombazos en los que los sonidos stoner y de psicodelia pesada nos golpean dejándonos KO.

Grabado, mezclado y masterizado en Amak Golden HIVE Studio, en su Praga natal, por el propio Amak Golden, y un arte de portada de Tomas Miro Zhoriz Sarkozi. 

BARO CHANDEL  es una banda que influenciada por clásicos sonidos hard-rock apuesta por la contundencia stoner. No pudiendose resistir a realizar incursiones en la psicodelia pesada en la línea del último trabajo de los polacos WEEDPEACKER, por poner un ejemplo.

Riffs de guitarra distorsionada es lo primero que escupe “Grow ass man”. Un torbellino  se nos viene encima desde las primeras notas. Repuestos de la bofetada inicial, nos percatamos de que estamos a una banda que sigue los cánones del hard-rock, llevándolo a los territorios del stoner más vigoroso.

Las leves paradas que tiene el corte, sirven para percibir un aplastador ritmo de bajo. A su vez los coqueteos con las psicodelia son rápidamente reprimidos por los riffs stoner.

Repuestos del primer aldabonazo, la banda nos ofrece una tregua en forma de psicodelia pesada. “Flowhead” se presenta con pausados y reconfortantes armonías lisérgicas en una línea que nos recuerda a algunos pasajes de CAUSA SUI. La voz contribuye a ese reposo tras el aturdimiento que nos ha producido el primer tema.  Una vez que hemos bajado la guardia después de un minuto y medio los checos vuelven a las andadas. Gruesos sonidos nos invaden en una nueva oleada cual horda conquistadora asedia una fortaleza. Todo un juego de idas y venidas, ya que se vuelven a tomar un respiro de calmada y gratificante psicodelia. Tras una nueva embestida “Flowhead” se asienta en la calma que sucede la tempestad, con dulces armonías y una  voz que reconforta las heridas del guerrero.

Paisajes de devastación dan paso a una peripecia en la que riffs de hard and heavy se fusionan con ritmos stoner, presididos por una batería que es golpeada con firmeza. Esa es la temática de “I was so high”, un tema en el que la banda no parece decidirse del camino a seguir. ¿stoner? ¿hard?, ¿psicodelia?. Lo más probable es que en el fondo no quiera renunciar a  sumergirse en todos a la vez. Así de simple.

En “Piece of Clay” acordes de guitarra acústica van fundiéndose con un sutil bajo que escava nuevamente en una psicodelia meditativa, mística, oscura a la vez. Rozando territorios Shoegaze que son invadidos por pesados riffs. El ejercicio de subidas y bajadas en la intensidad de los temas es una tónica a lo largo de BARO BOKHALO. Algo cercanos a los estadounidenses KING BUFFALOlo, pero subidos de revoluciones.

“My reptilian self II: Not returning of my reptilian self”, el tema que cierra el trabajo, arranca con repetitivos ritmos y coros, esta vez con la ayuda de  Zubata y Petra Hanackova. Lo espacial y lo electrónico conviven pesados riffs, y estribillos pegadizos que parecen llegar de los noventa.

Prometedor trabajo de una joven formación que en una primera escucha puede dejarnos algo desconcertados ante la falta de definición de la apuesta que ejerce. Como antes mencionaba, no me queda claro si la deriva es por una falta de definición o algo plenamente premeditado. En cualquier caso el resultado es brillante, consiguiendo un disco dinámico y variado a pesar de no inventar nada nuevo, lo cierto es que saben batir esos estilos para obtener un buen jugo.

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