Reseña: SATORINAUT.- “Slow Psychedelic Speedrock”

a4185311879_10

SATORINAT es el proyecto paralelo del guitarra de la banda húngara LEMURIAN FOLK SONGS Ambrus Bence y del bajista, Kránitz Róbert, a los que se une Megyeri Krisztián a la batería, para desarrollar toda su creatividad psicodélica sin ataduras en un formato de jam band. Así nace, SATORINAUT, con la  intención de asociar los mantras del universo con su música cósmica. Siempre que escribo sobre un álbum de improvisaciones me surge la gran duda: ¿Cómo se puede reflejar un trabajo así en una reseña? Todavía no he encontrado la respuesta, pero aún así, aquí estoy intentándolo. A diferencia de los otros proyectos como los citados LEMURIAN FOLK SONGSLIQUIDACID con su sonido psicodélico o la pesada KORGOTH con su sludge-metal, en SATORINAUT no hay un concepto de canción. Las largas improvisaciones surgen de manera espontánea, de una forma completamente etérea.  Grabado en un local de ensayo junto a un bosque, el aroma de la frondosidad se refleja en unos temas impregnados de la psilocibina que rezuma de los hongos de la vecina espesura. Pasajes intensos que se convierten en verdaderas espirales psicotropicas, unas veces soportadas por una de blues o de jazz, en otras ocasiones mucho más pesadas. El trío libera endorfinas en cada tema, con un uso de pedales que hace que el sonido adopte mil formas para hechizarnos con suavidad o para hipnotizarnos con contundencia. Una forma de transmitir el silencio psicodélico, pero muy fuerte, a través de grandes amplificadores, pedales y tambores. Si quieres viajar, aquí tienes un billete hasta espacios infinitos….

Los tonos entre el jazz y el blues abren el álbum en “Grand hotel sonic swing”. Buenos pasajes de guitarra en la primera jam. El blues fluyendo bajo un cadente ritmo de tambores para elevar su intensidad hacia espacios psicodélicos. Un corte orgánico con florales solos que demuestran la maestría de  Ambrus Bence con las seis cuerdas y los pedales. Pasando por distintos estados de ánimo el tema se va moldeando a lo largo de sus catorce minutos. Sin perder esos genes bluseros,  el trío se embarca en una espiral lisérgica que acaba por atraparnos. 

“Valley Path to the Source” mucho más psicotrópico si cabe que el tema anterior, parece recuperar el espíritu de Hendrix bajo un trepidante ritmo. Dejándose llevar por sus instintos, el corte parece caer en un caos controlado, o no. Sólo eso lo pueden saber los propios músicos, pero lo que si es cierto es que claramente aquí se están dejando llevar por instintos para crear un corte intenso y diabólico. una locura ácida que parece calmarse en su primera mitad, pero acaba sucumbiendo al poder de los psicotrópicos. 

“OHM” parece ser un tema algo más premeditado. Son primeros acordes, aparecen más extraños. De la repetición hipnótica de riffs y de efectos inicia una exploración pseudo-espacial a ritmo lento. Repitiendo su armonía, tras un aparente respiro, crean una misteriosa atmósfera que parece anunciar una inminente deflagración. En esta ocasión la bacanal psicodélica se viste de adornos siderales para crear una sensación de vértigo y caída al vacío.  Un espejismo que acaba por situarnos gravitando a la deriva en insondables atmósferas entre pasajes heavy-psych de manual. Quince minutos que ofrecen distintas visiones de un mismo proyecto con la guitarra siempre como protagonista, pero en el que la base rítmica es sencillamente arrolladora. 

Regodeándose en los mismos acordes, Hyperyaya” abre con oscuros y susurrantes pasajes con la batería a lento ritmo de jazz, mientras el bajo con golpea con una cdencia hipnótica. Un aturdidor corte que se sumerge en una espiral psicotrópica de la que tanto gustan estos tres chicos húngaros.  Tras largos momentos de calma psicotrópica, acaban imprimiendo máxima velocidad a unos repetitivos pasajes que acaban enmarañándose intoxicantes sonidos. 

Con una introducción con una batería contenida, “Sliding Parallel Spaces” deja espacio al lucimiento de Kránitz Róbert con su bajo.  aparece un nuevo elemento no visto hasta ahora con el sonido slide de la guitarra evocando vastas praderas con el sol en el horizonte. Recreándose en esos entornos, acaba enredándose en turbios pasajes para retomar la impostada calma en una nueva catarsis psicotrópica. un corte que resulta menos emocionante por su constante repetición. 

“Dharma expres”, el tema más corto del álbum con sus cinco minutos, se muestra más pesado y vibrante. Fuerza rítmica entre hirientes solos entre los vertiginosos ritmos. El tema, sin perder su vocación de jam, parece mostrarse como el corte mas estructurado del álbum. 

https://www.facebook.com/satorinautband/

 

Reseña: HEAVY TRIP.- “Heavy trip”

a0066787136_10

Si Obelix adquirió su fuerza al caer en la marmita de poción mágica de pequeño, el trío canadiense originario de Vancouver, HEAVY-TRIP debieron de tomar L.S.D. en sus biberones de la infancia. Estamos acostumbrados a  encontrarnos endiablados álbumes de psicodelia pesada, pero la acidez y el aroma a psicotrópicos que contienen estos surcos, están al alcance de pocos. Si a ello unimos su amor por el blues y por los oscuros sonidos Sabbath, el cóctel perfecto está servido. Muchos son los que tratan de experimentar con drogas alucinógenas, pero aquí se pueden ahorrar la visita al camello de turno para tener un buen “viaje”. Cuatro temas que se desarrollan en oscuros y nebulosos bosques en los que las setas mágicas impregnan la atmósfera de psilocibina a través de ácidos solos que se incrustan entre la poderosa base rítmica de unos tambores que retumban y de un bajo impactante e hipnótico. Sus frenéticos desarrollos y solos en forma de jam, golpean con fuerza a nuestras neuronas hasta dejarnos exhaustos. Una bacanal ácida y psicotrópica soportada en el blues y en plomizos ritmos doom que habitan entres narcóticos vapores pantanosos. Su majestuosidad y exuberancia, son toda una invitación a un viaje sensorial del que no podrás salir con facilidad. Este debut solo hace incrementar mi ansia por una segunda entrega, que espero sea pronta, porque sino, mi síndrome de abstinencia será duro.  

ADVERTENCIA: Una escucha prolongada puede causar daños sensoriales.

“Hand of shroom” abre el trabajo fluyendo lentamente en una génesis entre efectos y una guitarra que nos hace intuir que estamos ante algo grande. Creando pausadamente una atmósfera mántrica con cadentes ritmos blues-doom herederos del legado de Sabbath. Tras la introducción y una vez que el tema ha alcanza la suficiente intensidad, los canadienses nos introducen en un bosque psicotrópico rodeados de hongos mágicos que rezuman psibicilina  toda una espiral en la una poderosa sección rítmica nos lleva en volandas entre los desvarios y giros de esa guitarra que se retuerce en mil cabriolas. Solos infinitos, hirientes, se suceden antes de una huida hacia adelante con frenéticos ritmos. Tomándose un respiro, el tema cede en su ímpetu,  antes de retamar la bacanal ácida. Solos psicotrópicos que se moldean a gran velocidad. La destreza de su guitarrista Cole Jandrisch, queda patente. Impactantes y pesados a su vez, sus sonidos se amortiguan en ese salto al vacío, mientras hipnóticas líneas de bajo, tambores irreductibles y recorridos por los trastes de la guitarra se suceden hasta dejarnos exhaustos. 

Tras la locura anterior, “Lunar Throne”, se sumerge en un blues narcótico. los ecos de los pantanos y su densa bruma se reflejan en un tempo cadente y pausado. El humo cannabico nos va narcotizando con los desarrollos de guitarra mientras el imponente bajo de Cole Vibert nos golpea casi con la misma fuerza de la batería de Ben Frith. Sin darnos cuanta estamos sumidos en oscuros espacios blues-doom. De nuevo la guitarra no podía faltar a su cita con los solos chirriantes. Una hábil combinación de instrumentos en los que cada uno aporta su clase a este somnífero y embriagador tema en el que los vestigios sabbathicos siguen presentes.  Una buena dosis de ácido nos lleva a un mundo de color en que todo oscila modulando sus formas.

Blues y psicodelia se unen en una causa común en “Mind leaf”. Transitando por una apacible vereda en la que los hechizos psicotrópicos nos acechan en forma de solos hirientes llenos de acidez. Sobre esa base rítmica basada en el blues el trío desarrolla una jam impactante. Un chute de sustancias alucinógenas enturbian nuestros sentidos en estos surcos llenos acidez. el tema nos traslada a estado sensorial alejado de la razón en el que los diabólicos desarrollos consiguen anular la misma. 

Retomando de alguna manera el oscuro legado Sabbath, “Treespinner” recorre esos ecos entre las sombras para desarrollar, en sus catorce minutos un autentico ritual heavy-psych. Contoneándose entre plomizos riffs  guiados por esa implacable línea de bajo, el corte avanza ondulando hasta entrar en nuevo bucle de pegadizos ritmos, para dejarse llevar por las afiladas garras de esa estruendosa guitarra. Mil giros inesperados en una misma trama que pasa por distintos actos. Amenazadores pasajes casi doom invocan a las tinieblas en un ritual tenebroso hasta que los ritmos pesados se evaporan liberando extenuantes pasajes de lisergia envolvente con narcóticos momentos stoner-doom entre efectos envolventes. Incluso encontramos pegadizos y vertiginosos riffs más propios del hard-rock setentero en este exaltado corte.   

https://www.facebook.com/HeavyTripDudes/

Reseña: CB3.- “Aeons”

a4154700719_10

Basados en la improvisación, el trío sueco CB3 nos presenta su nuevo álbum “AEONS”. Con su líder Charlotta Andersson recuperando el espíritu de Hendrix para hacerlo navegar por atmósferas siderales en una exploración psico-progresiva en la que los límites no existen. Influenciados por la libre experimentación conjugan la fusión de Mahavishnu Orchestra con desarrollos más propios de King Crimson en una revisión contemporánea en línea Earthless. Utilizando elementos del rock espacial, sus cinco temas instrumentales no dejan indiferente a nadie. Siempre encontrando la chispa para que nada parezca aburrido, nos embarcan en un viaje serpenteante que nos deparará múltiples emociones. Huyendo de la sutilezas, combinan sonidos altos, bajos o medios, utilizando distintas frecuencias para conseguir su objetivo sin renunciar a la pesadez. Alejándose de cualquier estereotipo desarrollan libremente su propósito  tratando siempre de conseguir un sonido orgánico en el que los elementos progresivos tiene un peso fundamental.  Siempre tomando el camino directo, las espirales psicotrópicas están presentes en todos los temas, revoloteando y haciendo todo más borroso y narcótico. Si la melodía juega un papel importante, los momentos pesados llegan a coquetear con el doom, siempre oscilando y sorprendiéndonos.  “AEONS” está disponible vía The Sign Records.

En “Zodiac”, un atasco de riffs stoner-retro va poco a poco dejando espacio a desarrollos más progresivos en los que los múltiples efectos de vocación psicodélica aparecen entre un hipnótico persistente bajo. Estamos ante un tema en  el que los sonidos difusos y persistentes van ondulando bajo una armonía que se repite tornándose más pesada y cadenciosa en su parte final. El tema concluye casi por la senda del doom.

Por atmósferas heavy-psych de ambientación espacial “Sonic Blaze” toma forma de jamen la que la guitarra se eleva majestuosa entre efectos narcóticos manteniendo un ritmo grueso. A pesar de su pesadez, el tema se cimbrea antes de despegar hacia insondables escenarios siderales. Creando un relato de suspense y ciencia ficción, el bajo nos golpea con contundencia manteniendo la tensión. Dando un giro al argumento, la jam se colorea de crujientes riffs que engrosan el sonido. Los constantes giros y requiebros hacen que pasemos a un nuevo escenario en el que los afilados solos de la guitarra vuelven a elevarse tensionando más aún el ambiente. Tras una elevación a espacios más pesados en los que el doom nuevamente se otea en el horizonte, el corte desciende a plácidas atmósferas psico-espaciales.

En un entorno netamente psicotrópico “Acid haze” habita entre pasajes envolventes que se suceden dando forma a una nueva jam psico-espacial. con ritmo lento, hipnótico y con reminiscencias kraut, el grueso sonido de la guitarra se desangra nuevamente en hirientes solos para sucumbir a la psicodelia en una espiral de efectos psicotrópicos. Aquí crean un caleidoscopio sonoro que se deja llevar en ese boscoso ambiente heavy-psych, En la segunda parte el corte emprende una huida hacia adelante incrementando su intensidad para después ir agonizando disipándose en el infinito rodeado de una corte de efectos espaciales.

Con un vocación más setetentera, “Warrior queen”, sigue la línea marcada por los temas anteriores. Repitiendo su estructura y serpenteando en su avance, poco a poco nos va introduciendo en un túnel psicodélico que acaba abriéndose a la luz por atractivos y bellos pasajes con formas cambiantes sin perder la vocación de jam, innata en la banda. Aquí dejan un espacio para el virtuosismo de la guitarra se desarrolle en todo su explendor hasta llegar a introducirse en espacios más progresivos.

“AEONS” cierra con “Apocalypse”, un tema en el que los tonos acústicos toman el protagonismo para ir creando una atmósfera más propia del sonido west-coast” aderezando éste, con pasajes sinfónicos de una belleza superlativa. El resultado es un corte más compacto, mas estructurado y que de alguna manera,  se aleja de las jams anteriores. En medio de un entorno progresivo incorporan bellos pasajes de saxo que evocadores de Mahavishnu Orchestra que enriquecen extremadamente el corte más atractivo de todo el trabajo. Los momentos de coqueteo free-jazz nos sorprenden gratamente en esta fusión. El tema evoluciona y se agita con naturalidad, para concluir con un resultado sobresaliente.

https://www.facebook.com/charlottasburningtrio/

https://www.facebook.com/thesignrecords/

 

 

Reseña.- KANAAN.- “Odense Sessions”

epr057-front-3000

“ODENSE SESSIONS” es un absorbente ejercicio sensorial que nos atrapa en una dimensión desconocida con un gratificante resultado. Cuatro largos temas con vocación de jam de difícil descripción que se desenvuelven con soltura en espacios netamente heavy-psych con algún adorno espacial y que reflejan un viaje astral que sobrevuela la fría tundra. Su contenido es toda una oportunidad para dejarte llevar por los sentidos en esa estimulación sensorial que cada acorde, cada ritmo cada riff nos provocan.  siempre magnéticos y hechizantes, cada tema es una oportunidad para la relajación y la introspección. Absorbentes y atractivos, sus cuatro temas gozan de una calidad que muchos quisieran para si. Aquí no vas a encontrar momentos que agiten tu cuerpo, pero si, numerables espacios donde desarrollar toda la sensibilidad que la música puede aportar. En cada tema se describen coloridos paisajes en construcciones libres que no olvidan momentos jazz y ritmos kraut. De alguna forma, alejándose de lo mostrado en su álbum debut, los noruegos, con la inestimable colaboración de Jonas Munk (Causa Sui) se dejan llevar por sus instintos mas primarios en la libre creación de estas improvisaciones que acaban convirtiéndose en cuatro fantásticas canciones para el deleite de los oídos mas sensibles. Toda la épica contenida en los surcos de “ODENSE SESSIONS” es una muestra de que KANAAN evoluciona sin frene hacia nuevos escenarios creativos que a buen seguro, nos seguirán dando buenos momentos para el goce de los amantes de la psicodelia.  

kANAAN lo componen Ask Vatn Strøm (guitarra), Ingvald André Vassbø (batería) y Eskild Myrvoll (bajo), y el álbum se encuentra disponible vía El Paraiso Records.

En “Seemingly chingeless stars”, partiendo de susurrantes acordes psicodélicos el corte va evolucionando repitiendo sus acordes. Elevándose con calma las guitarras van soltando trazos que colorean un apacible espacio de reconfortable lisergia. Añadiendo intensidad paulatinamente sus tonos místicos se engrosan dentro su hipnotismo innato. Una dupla de guitarras colorean con bellas y misteriosas melodías el tema creando un estado de expectación que nos hace pensar que algo puede suceder.  Una lenta metamorfosis nos invade mientras todo va fluyendo con naturalidad y eficacia bajo una lograda instrumentación que me evoca a momentos Causa Sui. En el horizonte los espacios de narcótica psicodelia pesada instrumental se adornan con algún momento de sinfonismo creado por los teclados. Persistentes efectos en su parte final generan un estado catártico con un nítida vocación espacial.

Mas pesados en sus riffs, “Of raging bilows breaking on the gorund” huele a stoner-reto. Con una cadente batería y una pegadiza melodía el corte se muestra más asequible que su predecesor. Tras la intensidad inicial el tema desciende a brumosos pasajes heavy-psych susurrantes y cautivadores. Aquí la banda se deja llevar por una jam en la que todo sucede con calma. Sin perder el hechizo el corte pasa por momentos más turbios. Las guitarras se retuercen serpenteándose y con contoneos a través de elegantes solos atrayentes llenos de misterio. En un segundo plano un magnífico bajo aporta un magnético aura en cada uno de sus acordes mientras las guitarras juegan con efectos creando un caleidoscopio multicolor en el que las formas cambian su estructura.  En un segundo plano la armonía se repite insistente, recuperando la fuerza y pesadez inicial.  Es tema refleja que estamos ante grandes músicos creando una gran música haciendo que la estructura del tema se deja llevar por una jam en la que cada miembro se siente libre antes de regresar al origen para recuperar la estructura. 

Con retazos y acordes que surgen de la nada, “Vacant spaces”, el tema parece surgir de la nada como gotas de rocio en la mañana que nacen y desaparecen evaporándose.  Las guitarra juegan en dos planos diferentes lo que aporta consistencia al tema, mientras el bajo con sus tenues acordes nos introducen en insondables espacios psicotrópicos. Bellos y reconfortantes, tratan de aportar luz a esa tenue penumbra en la que vio la vida. Una psicodelia ensoñadora y misteriosa que se deja llevar por un camino alejado de lo terrenal en un magnético mantra que nos acaricia y reconforta incrustándose en nuestros sentidos.  toda una terapia regresiva que hace huir de la realidad para transportarnos a nuevas dimensiones sensoriales. El tema supone toda una catarsis para los sentidos que absorbe la razón dejándonos flotando en un estado terapéutico de completo bienestar.    

Instalado en esos espacios en los que el vacío es el protagonista, “Urgent excursions to the tundrasphere” va describiendo la calma con algo más de dinamismo. un vivaz ritmo de batería juega su papel custodiado por los repetitivos acordes de las guitarras y un sutil pero imperturbable sonido de bajo.  Nuevamente las guitarras moldean el tema repitiendo desde distintos niveles un corte que evoluciona lentamente con su hipnotismo hasta llevarnos a nuevo estado de inconsciencia. Instalados en esa dimensión desconocida la música parece llevar de otro mundo para que solo primen las sensaciones que nos aporta. Todo fluyendo con acierto y naturalidad, sin rendijas, los noruegos dejan patente su calidad para crean esos mantos narcóticos.  Recuperando ritmos mas terrenales, las guitarras siguen explorando esa jam  infinita con una mayor intensidad y pesadez en su parte central. Aquí, los efectos espaciales hacen que se torne algo más perturbador para retomar la calma en su parte final con sutiles y apacibles acordes, dándonos la sensación de  que hemos alcanzado el nirvana. 

https://www.facebook.com/kanaanband/

https://www.facebook.com/elparaisorecords/

 

Reseña.- BRANT BJORK.- “Jacoozzi”

a2970822346_10

Uno de los pioneros del desierto presenta su nuevo álbum en solitario. Personalmente cada día me siento más atraído por su creación en solitario, a pesar de reconocer que con Kyuss fueron crearon un sonido que ha dado mucho de sí y cuya estela es enorme y sigue siendo fuente de inspiración para multitud de bandas.

“JACOOZZI” ve ahora la luz con grabaciones efectuadas en diciembre de 2.010, cuando BRANT BJORK, en una casa en Joshua Tree pretendía grabar otro disco en solitario. Cuatro días de grabaciones que el músico decidió abandonar las ocho canciones en las que estaba trabajando. Junto a su amigo e ingeniero Tony Manso, comenzó a grabar y a tocar la batería con improvisaciones espontáneas. Luego fue incorporando las guitarras, bajo y percusiones sin perder el espíritu de la improvisación.   Las grabaciones sin terminar se quedaron en un estante. Bjork había quedado más satisfecho con las sesiones improvisadas, recuperándolas ahora para gozo de sus seguidores. Los diez temas aquí contenidos, recogen aquellas sesiones reflejando toda la frescura de un músico que toca y se divierte. Un disco sin ataduras en el que se deja llevar por sus instintos, y ¡¡de qué manera!!.

Había noticias de estas cintas, pero la incertidumbre sobre si verían la luz en algún momento siempre existió. Ahora tenemos la respuesta ante nosotros.

En “JACOOZZI” encontramos la mejor versión posible de BRANT BJORK.  Puede que los acérrimos seguidores de Kyuss puedan verse defraudados, pero, si olvidan los complejos podrán disfrutar de un disco hecho con espontaneidad y en el que se ven reflejados una gran variedad de sonidos que hemos venido escuchando durante décadas, rock, blues, Funky, psicodelia, jazz, ecos west-coast, así como el desert-rock que le aupó a la fama. Todo un acierto que puede convertirle en uno de los albúmenes más destacados de su discografía.

Estamos ante un trabajo prácticamente instrumental basado en jams en el que cada tema tiene mil matices.

“Can’t out run the sun” deja claro que nos vamos a encontrar en los surcos de “JACOOZZI”. Improvisaciones bajo cadentes ritmos de batería repetitiva de hipnótica. Unos acordes que se repiten insistentemente a través de una introducción de casi dos minutos ejecutados con parsimonia. Un tema en el que parece que vayamos en un tren por el desierto desde cuya ventana vamos viendo pasar el paisaje. Un corte contemplativo con sutiles acordes de psicodelia apacible y olor a cactus.

En sus últimos discos, el músico de californiano nos ha ofrecido múltiples temas en los que el funky hacía acto de presencia. Aquí, “Guerrilla funk”, refleja ese groovy en el que el bajo y la batería adquieren una cadencia pegadiza y llena de frescura. Jugando con los ritmos a través de los distintos instrumentos, las melodías desaparecen. Cambiantes armonías van moldeando sus formas en improvisaciones sosegadas en las que demuestra su versatilidad y habilidad, tanto con la batería como con la guitarra. El tema refleja a un músico divirtiendo tocando, jugando con ritmos y acordes que repite a su antojo, y eso consigue transmitir que nos sentamos partícipes del mismo.

Si las influencias musicales que contiene “JACOOZZI”, son múltiples y variadas, solo hay que escuchar “Mexico city blues” para corroborarlo.

Con el protagonismo de la batería, una nueva jam con matices jazz coquetea con una guitarra que rezuma blues mirando a esas plantas que corretean por las arenas del desierto.  Tengo la completa sensación de que la grabación es fiel a la original, sin aditivos, ya que el resultado es como si el tema estuviera inacabado.

En poco más de medio minuto, ejecuta un calentamiento de batería, sin más, en “Five hundred thousand”. Siempre me pregunto porque muchas bandas incluyes cortes así en sus discos, que personalmente creo que aportan poco, pero supongo que su motivo tendrá. Bien es cierto que sirve de introducción a uno de los temas que personalmente más me gustan de todo el álbum. “Black White wonderland” nos lleva a paradisíacos espacios a través de ensoñadores acordes de guitarra que parten desde una calma y un sosiego introspectivo. Acordes melancólicos que evocan una cierta mirada al pasado. Un tema en el que la añoranza está presente y que contrasta con el distinto carácter que tienen las guitarras con respecto a la batería. Por otro lado hay que destacar el magnífico trabajo de bajo que contiene, un bajo que puede pasar desapercibido, pero que resulta fundamental en la construcción del corte.

Con pedales y distorsiones, “Oui” combina ritmos jazz con psicodelia relajante. Guitarras superpuestas en distintos estratos definiendo claramente su papel en los ritmos, y en los solos. Un soplo de fuzz humeante con el jazz muy presente. Otro tema brillante.

Si, el jazz está muy presente en “JACOOZZI”, así “Mixed nuts”, sigue esa cadencia musical, con un ritmo de batería y bajo tonos vintage en una nueva jam en la que la guitarra pone los tonos más oscuros e hipnóticos. Susurrantes, incorpora un órgano en segundo plano que tiñe de ocre un el tema.

El Brant más rítmico y bailable aparece en “Lost in race”, Compases funkys de percusión con un bajo hipnótico y pulsante prescindiendo de las guitarras

La psicodelia tiene un nuevo espacio donde desarrollarse en “Polarized”. Bajo ritmos de jazz, los solos más ácidos tienen su espacio aquí. Distorsiones y leves acordes de piano con una batería al ralentí, van arropando los momentos más diabólicos de Bjork y su guitarra.  Otro tema que se presenta como incompleto en su aspecto, y que ocupa el espacio lisérgico de este versátil trabajo.

Si los nueve primeros temas del álbum son jams instrumentales en las que la improvisación está presente, “Do you love your Word?”, es el único tema en el que ponemos escuchar la voz de Brant. Dulzura y con reminiscencias del verano del amor, las melodías y los sutiles acordes de la guitarra solo sirven de cobertura para una voz llena de sentimiento y calma. Un broche final perfecto para un trabajo que cuanto más escuches más te sentirás atraído por su contenido. Seguramente el hecho de publicar los temas en bruto hace que su valor se eleve, y se aprecie con un mayor reconocimiento. Frescura y naturalidad en estado puro.

https://www.facebook.com/BrantBjorkOfficial/

https://www.facebook.com/HEAVYPSYCHSOUNDS/