Reseña.- MONKEY3.- “Spheres”

a1289276943_16

Tres años después de la publicación de su aclamado “ASTRA SYMMETRY”, los suizos MONKEY3 publican “SPHERE” vía Napalm Records. El cuarteto suizo nos presenta su particular viaje interestelar en el que la psicodelia espacial y la contundencia stoner están presentes en sus seis temas. Tratando de de reflejar su peculiar visión de los fenómenos de la naturaleza a través de sus formas. Con melodías cristalinas, pasajes herederos de Pink Floyd, y arenosos momentos en los que la banda sube la intensidad con portentosos desarrollos instrumentales. Moldeando todas las aristas, su música fluye de una manera completamente magnética creando atmósferas que nos llevan a espacios que permiten ser visitados desde un prisma mental y sensorial. Un agujero negro en el que nos vemos atrapados por relajantes momentos en los que sus efectos nos envuelven y adormecen, para despertarnos bruscamente con faraónicos paisajes megalíticos. Una paso adelante en su infinita creatividad con una ejecución magistral. Siempre estimulantes, MONKEY3 crean uno de sus mejores trabajos hasta el momento, sino el mejor. Algo a lo que ya nos tienen acostumbrados y que empieza a parecer normal, pero lo cierto es que si en la escena psicodélica no es fácil hacerse un hueco en sus puestos de honor. “SPHERE”, es una prueba latente de que estos chicos merecen ese hueco. Sólidos como pocos, tiene la habilidad para construir muralla de sonido irreductibles y a su vez masajear nuestros sentidos hasta hacernos llegar al éxtasis. Sin duda, un álbum que celebrarán sus más fieles seguidores y con el que conseguirán más aceptos con toda seguridad. Si te gusta el sonido floydiano y bandas como My Sleeping Karma,  déjate atrapar por los surcos de “SPHERE”, abróchate los cinturones y disfruta del viaje.

Los primeros efectos de “Spiral” nos anuncian de la partida del viaje al que nos invita MONKEY3 en “SPHERE”. Describiendo el infinito sideral una introducción de tres minutos en los que los efectos sobrevuelan sobre nuestros cuerpos da paso a ritmos hipnóticos y repetitivos de tintes stoner. Toda una espiral en la que los teclados y sintetizadores sirven de preámbulo a poderosos riffss. El fuzz que sale de la guitarra de Boris juguetea con el estéreo en un ir  y venir. el resultado es un corte de apariencia robusta que guarda en su interior pasajes apacible en los que los suizos descienden a postulados en pura línea Pink Floyd. Inquietante y misterios van describiendo un relato de ciencia ficción. toda una conjunción matemática perfectamente resuelta. Como auténticos cirujanos el cuarteto suizo sabe salir de esa tormentosa odisea sideral, resolviéndola con una fluidez y precisión milimétrica. Onde minutos absolutamente brillantes.

Si la influencia de Pink Floyd en el sonido de MONKEY3 es evidente, “Axis” nos lo corrobora. Solos psicotrópicos que poco a poco van ocupando algún lugar indeterminado entre el stoner instrumental y la psicodelia pesada. En este tema, se alejan un poco de su apuesta espacial para introducirse de lleno en espacios más propios del rock progresivo más lisérgico. Los teclados acompañados por un poderosa base rítmica marcan un tema en el que no faltan a su cita unos efectos que parecen hacen coros en la lejanía. Sólido y eficaz. 

Otro de los puntos angulares de “SPHERE” es “Prism”. Retomando la estética espacial, atmósferas ausentes de gravedad con descritas por esas dulces guitarras herederas de David Gilmour. Una estela sinfonica es arrastrada hasta que los poderosos riffs de tintes doom hacen acto de presencia para romper la calma. Una majestuosidad que fusiona elementos típicos de Pink Floyd para enriquecerlos con una sinfonía nitidamente progresiva. La nave nodriza suiza emprende un nuevo transito hacia horizontes desconocidos custodiada por poderosos riffs de matiz oscuro y cuya pesadez haría palidecer a mas de uno. Aquí la vocación stoner que ya habíamos visto en sus anteriores trabajos hace acto de presencia. Un prisma que tiene una sólida base para sostener una aristas que son modeladas con bellas guitarras obteniendo un tema intenso y profundo. 

Curiosamente un tema con el nombre de “Mass”, sugiere un contenido algo diferente a su temática interplanetaria. Caminando sobre cenizas psico-progresivos, y con un aura densa, la solidez de la ingeniería suiza queda patente. Sucesión de efectos se introducen entre los densos ritmos desbocados que contiene el tema.   Una guitarra que se desboca en solos mientras una ampulosa instrumentación protege sus solos. Un ritmo frenético que es combinado con momentos Hawkwind de vocación litúrgica en la que el olor a incienso descongestiona nuestros sentidos. 

Una de las cosas que despierta mi atención es que bajo un aspecto espacial y psicodélico, muchas de las estructuras de los temas tienen altas dosis de sonidos procedentes del rock progresivo hábilmente camufladas entre su majestuosidad sonora.

El polvo cósmico arrastrado por los vientos interestelares, es parte del argumento de “Ida”. un tema en el que la influencia de los sonidos sinfónicos sobre sutiles acordes van contruyendo un bello tema que por momentos coquetea con postulados post-rock. Es un flirteo sutil y tímido, pero que acaba por conquistarnos.

MONKEY3 deja para cerrar “SPHERE”, el que posiblemente se su tema más elaborado. “Elipsis”, un corte de casi quince minutos, en el que los pasajes espaciales se visten de hipnotismo. Un caleidoscopio en el que las notas cambian de forma y color en una mutación oscilante y constante. Bajo el mando de una matemática batería de corte kraut, va  observando como las reverberaciones espaciales van coloreándose con un exotismo cada vez más hechizante. Creando un auténtico campo magnético con sus sonido, consiguen atrapar al oyente. Momentos que me recuerdan a alguno ya vivido por My Sleeping Karma. Tornándose más lisérgicos  el trabajo de la batería de Walter, solo consigue ser mitigado por los  incesantes efectos salidos de los teclados. Un transito en el que los ritmos stoner transitan entre estrellas fugaces en su odisea hacia el infinito. Lejanas galaxias cuya oscuridad se pinta de colores gracias a los pedales de la guitarra y los sintetizadores. ¡Sublime!

https://www.facebook.com/monkey3band/

Reseña: THE DRY MOUTHS.- “Memories From Pines Bridge”

Portada - The Dry Mouths - Memories From Pines Bridge

Una bucólica estampa en la portada del sexto trabajo de los almerienses THE DRY MOUTHS nos da pistas del contenido de un álbum marcado por la tragedia y lleno de simbolismo para el trío andaluz. Coincidiendo con el que sería 34 cumpleaños de su bajista Andrés, tristemente fallecido hace pocas fechas, ven la luz unas grabaciones en las que el propio Andrés participó y que se encontraban en fase de preparación para su salida cuando nos dejó. La banda ha querido que esto sea un homenaje a su compañero y amigo y que su legado no quede en el olvido cerrando un ciclo en lo profesional y en lo personal. Un disco que recoge improvisaciones y pasajes instrumentales en tonos psico-hipnóticos. Siempre desde una poética mirada interior. Un trabajo hecho para los adentros, ideal para la reflexión en soledad. Melancolía y reflexión desde la tristeza de unos introvertidos y espontáneos temas que seguramente reflejan uno de los estados en los que el músico más goza, improvisando, sin ataduras. Esas sensaciones quedan plasmadas en un trabajo con muchos tonos grises y que fue realizado en el estudio con la premisa de hacer canciones emotivas que recordaran a algo, según me cuenta su guitarrista Chris. Lo cierto que tras esta afirmación, THE DRY MOUTHS obtiene su objetivo, porque si algo tiene (entre otras muchas cosas) “MEMORIES FROM PINES BRIDGE”, es emotividad.

La Chaussure” abre este emotivo trabajo con elegantes desarrollos aterciopelados de resonancias post-rock. Sin prisas, el tema fluye con una acompasada sección rítmica, y atractivos acordes que salen de la guitarra de Christ O. con ensoñadores espacios poéticos en los que el sosiego es el rey de un reino sin súbditos. Evocando la soledad alejados del mundanal ruino en algún paraje remoto.

Una hipnótica entrada da paso a fornidos riffs que cabalgan al galope a lomos de resonancias stoner para pasar a caminar al trote en campos de psicodelia pesada al más puro estilo ROTOR en “Low savvia”. Densos ritmos entremezclados con  seductores momentos de guitarras. Terapéuticos solos que son custodiados por fornidos riffs. Destacando la nitidez con la que se pueden apreciar cada uno de los instrumentos haciendo su labor y poniendo su propio granito de arena en la construcción de una majestuosa montaña. Un hipnótico y anestesiante viaje a través de los sentidos, poniendo a prueba tanto nuestra resistencia como nuestra sensibilidad. Suaves brisas que se ven violentadas por arenosos tornados que una vez han pasado, devuelven el sosiego. ¡¡¡Enorme!!!; y sobre todo, teniendo en cuenta que es un tema que nace de una jam.

“Mangai maroke”, nos presenta un colorido caleidoscopio de reverberaciones lisergicas, entre estructuras post-rock. Entre ambos estilos la guitarra nos adormece con sus melodías mientras el sonido del bajo de Andrés arropa la aparente fragilidad de los acordes. Describiendo un bucólico cuadro donde todo sucede con pausa. Los efectos aparecen enseñándonos el lado más psicodelico de THE DRY MOUTHS. en realidad estamos ante una estructura simple que se repite con naturalidad con un brillante resultado. Relajante corte que decae a espacios más grises según se van apagando sus acordes.

A lo largo de un minuto se suceden los efectos y distorsiones en un esquizoide tema como es “L’enfer”

El bajo de Andrés aparece de forma sublime antes de que la la guitarra de Christ O comience a describir bellos entornos paradisíacos. “El Cairo ’78” La sutileza ornamental del post-rock ejecutada de una forma serena.  Un ejercicio de técnica en la que el trío parece ejecutar su música como una mirada interior formando parte de sí mismos. Una estampa gris y melancólica  para degustar desde la calma y que consigue hacerte partícipe de las sensaciones que pudieran tener los músicos mientras la ejecutaban.

El tema más largo deMEMORIES FROM PINES BRIDGE” con algo mas de nueve minutos. “Impromental VII,, moustachette”, en una fina línea entre la psicodelia y el post-rock mas oscuro, sus acordes están llenos de intrigantes momentos. Partiendo de calmados pasajes el corte va evolucionando robusteciéndose. Magnetizantes e hipnóticos, la cadencia de las cuatro cuerdas nos va elevando a insondables espacios psico-espaciales.  Los almeriense ejecutan los temas improvisando,  de hecho, estamos ante autenticas jams que cobran sentido en sí mismas. La oscuridad y los entornos en blanco y negro suelen ser una constante en todos los cortes. Siempre con ese hipnotismo que puede proceder de algunas de las propuestas new-kraut, dentro de los parámetros psicodelicos en los que se mueven. Completamente hechizantes no estamos ante uno de esos disco que nos alegren las mañanas con su frescura. Este es un trabajo para degustar y empaparte de todos sus matices con la calma de la soledad como si fuera un elemento más para alcanzar el propio bienestar interior. Seguramente sea el corte más experimental de todo el disco, pero es brillante.

“Promenade” no se separa de la ruta marcada en el resto de los temas. Ahora con ciertas influencias jazz en sus acordes la psicodelia sigue presente, susurrante bajo los efectos de la guitarra y el hipnótico bajo que lleva el peso del tema, creando la atmósfera precisa. La cadencia de la batería de John toma prestados esos ritmos de alguna de las esquinas jazzeras más elegantes.

Sueños flotantes en “Bootha”, más centrado en el post-rock minimalista, con armonías calmadas, que son ejecutadas con sosiego y mesura. La prisa y el estrés no existen con la terapia curativa que supone un tema ausente de ritmos y compuesto solo por los acordes y efectos de la guitarra.

“La siesta (sleep paralysis)” es un tema atormentado. Una narrativa pseudo-espacial de tintes futuristas generada por los envolventes efectos que revolotean sobre sus ritmos. La parte mas histrionica de THE DRY MOUTHS hace acto de presencia, inquietantes y enigmáticos. Una desazón que poco a poco va desapareciendo llevándonos hasta los brazos de morfeo.

Grabado en Sonobalance Studio por Víctor Ortíz, Alberto Chamorro y Daniel Ruíz

Mezclado en Desert City Studio por Christ O. Rodrigues, Andy Reyes y Josh Morales. 

Masterizado en Kadifornia Mastering por Mario G. Alberni.

MEMORIES FROM PINES BRIDGE” será publicado en formato CD por Aneurisma Records
Y la edición del vinilo correrá a cargo de  Spinda Records, Aneurisma Records, Zona Rock Productions, Surnia Records, Monasterio de Cultura y Odio Sonoro.

 

https://www.facebook.com/thedrymouths/

https://www.facebook.com/SpindaRecords/

https://www.facebook.com/Zona-Rock-Productions-144360536342522/

https://www.facebook.com/Aneurisma-Records-220500831372260/

https://www.facebook.com/surniarecords/

https://www.facebook.com/MonasteriodeCultura/

https://www.facebook.com/Odio-Sonoro-255423944500267/

 

DOMOSHAWA.- “Fyra”

a0365211020_16

DOMBOSHAWA es el proyecto psicodélico personal del músico sueco Anders Broström. Tras la separación de ha banda de hard rock psicodélico AMAXA. Anders construyó un estudio en Hägersten y empezó a grabar con drones, con el objetivo de hacer música psicodélica. El nombre de la banda proviene de una mágica montaña ubicada en Zinbawe.

Esa magia queda reflejada en los cuatro temas del disco. Un paseo intergaláctico en espacios situados a años luz de la tierra en una exploración a lo desconocido a través de rock espacial. Tocando todos los instrumentos, la travesía futurista de tintes lisérgicos está servida.

Así, “Light seed” nos inicia en ese viaje ingravitatorio sobre un mar de calmados efectos drone. Insondables espacios en los que las guitarras conviven con sintetizadores, mientras las supernovas pasan ante nuestros ojos. Una mirada sosegada con un magnetismo narcótico y sereno. Como si la música se pusiera al servicio de la ciencia ficción sumida en un trance psicotrópico. Casi veinte minutos para degustar con toda la calma del mundo.

Los fríos y oscuros inviernos suecos son el espacio ideal para este tipo de introspección musical.  Tras el viaje del tema anterior, “Underling Omgivning”, aterriza en tierra firme en enigmáticos y oscuros espacios en los que la nave espacial sueca baja las revoluciones más si cabe. Efectos y acordes de sutileza extrema siguen explorando esos insondables espacios.

Seguramente en estos momentos de audición del disco tu cuerpo y tu mente estén en completo estado de relajación.

A continuación, los drones hipnóticos invaden los surcos de “Chibuku”.  Un aura mántrica que nos envuelve como si estuviéramos atrapados por una extraña fuerza desconocida en un agujero negro. Atrayente y purificadora la música libera nuestra mente proporcionándonos un absoluto confort. Todo un vacío estimulante y redentor que poco a poco parece conluir para reiniciar el viaje en busca de nuevos horizontes guiados por los persistentes drones. Delicados y atrayentes acordes de guitarra con efectos revoloteando pasan de la seducción al aturdimiento.

Evidentemente una apuesta así requiere de largos desarrollos, como es el caso de “Eltorps garaje”. Gravitando con lentitud, como pequeños puntos de luz, los sutiles acordes de la guitarra aparecen entre las nebulosas galácticas. Una música que describe el silencio infinito del universo en una auténtica paradoja creativa de muchos kilates.

Quizás estos viajes los hayamos ya vivido, pero ciertamente, “FYRE” puede tener su sitio en la constelación de los mejores momentos del rock espacial.

https://www.facebook.com/Domboshawa-1008104495934990/

 

SAGENESS.- “Akmé”

a2966668132_16

El trío leonés SAGENESS, nos presenta su segunda entrega con “AKMÉ“, un año y medio después de su alabado debut. Una banda que no necesita cantante para transmitir la infinidad de sensaciones que aporta con sus terapeuticas composiciones. Con unas influencias que van desde Colour Haze hasta Pink Floyd sin desdeñar los ritmos stoner, y estructuras que coquetean con el post-rock. Relajantes a la vez que intensos el trío consigue elevar nuestras almas en un viaje para el que no se necesitan cinturones. Llevando al oyente en volandas por atmósferas de atractiva psicodelia pesada en las que ondulantes vientos stoner hacen acto de presencia incrustándose en gruesos riffs. Una de las claves de  “AKMÉ” está en esos maravillosos momentos en los que las guitarras nos atrapan entre su regazo para acariciarnos cual madre con su bebé. Un purificador relato musical para degustar con calma y apreciar todos sus matices. Hay veces que uno no necesita salir fuera de nuestras fronteras (muchas veces lo he dicho, si, lo sé..) para encontrarse con grandes discos como éste. Los amantes de los sonidos más viajeros podemos estar de enhorabuena con la publicación de “AKMÉ”.

En un paseo por apacibles espacios en los que los ecos psico-progresivos dominan la atmósfera, “Andromeda” nos llena de una calma sanadora y reconfortante. Guitarras dispuestas en capas presiden un tema en el que encontramon reminiscencias floydianas en el marco de la psicodelia del siglo XXI de bandas como Colour Haze. bien construido, el tema va engrsando sus riffs según va avanzando.

Efectos de corte espacial dan el pistolezado de salida a un viaje por insondables espacios siderales en “The thought”. Efectos varios y un sonido de guitarra que me recuerda a algunos pasajes de Pink Floyd van arrastrándonos a la inmesidad sideral. Suaves y calmados ejecutan el tema más experimental de todo el album.  Las supernovas aparecen ante nosostros por derroteros propios de Colour Haze hasta atravesar una tormenta de meteoritos arenosos. apartir de ahí, entramos en un entorno puramente heavy-psych. Hipnótico interestelar, el corte se disipa poco a poco en la lejanía.

Teniendo en cuenta que estamos ante una banda instrumental,  para completar un disco redondo, no podían faltar los bellos momentos en los que el post-rock más dulce y atractivo hace acto de presencia.”Sizigia” suavemente con los acordes de la guitarra de Dawyz nos va masajeando quitandonos todo el estress que nuestro alma pueda tener. Sin nada que envidiar a las bandas punteras del género, SAGENESS lo vuelve a hacer, regalandonos otro tema lleno de hermosura sonora.

Pacticamente como si fuera una continuación, ahora más centrados en la psicodelia de tintes progresivos, “Ephemeral” vuelve a evocarnos los dictados Colour Haze aderezados con algún efecto espacial. Magnetizantes, los acordes de la guitarra se van incrustando en nuestra mente generando ese estado de bienestar que la múscia puede conseguir. Una terapia sanadora y reconfortante a cargo del sonido del instrumento de las seis cuerdas en una epopeya llena de belleza. Pudiera parecer que el disco solo tiene buenas guitarras, pero la base rítmica está perfectamente ejecutada por un bajo implacable que engrandece sus acordes dando cuerpo a la estructura del tema en un gran trabajo de Michi

“Mindbender”  es el tema más directo y pesado de “AKMÉ”. Poderosos riffs stoner y un mayor protagonismo de la base rítmica van construyendo una nueva odisea en la que no falta la sutileza de esos momentos de calma lisérgica. El lado más pesado de los leoneses queda patente en un tema rítmico y más plomizo que el resto del trabajo.

El colofón a este brillante disco lo pone “Hydro”. un tema en el que vuelve a aparecer con nitidez el estilo del que Colour Haze es un referente. La facilidad para conjugar resonancias pesadas con fascinantes e hipnóticos pasajes que resultan purificadores para el oyente queda patente en otro corte que vuelve a flirtear con escenarios post-rock. Majestuosos momentos instrumentales que nos envuelven en una burbuja psicotrópica y narcotizante, demostrando que la fuerza no está reñida con la elegancia.

https://www.facebook.com/SagenessRock/

MR. BAD LUCK.- “Fata morgana”

a3984491442_16

Bandas como los daneses MR. BAD LUCK, y discos como “FATA MORGANA” hacen que DenpaFuzz tenga sentido. Una de esas joyas que hay que guardar en los puestos de honor de la estantería de la psicodelia pesada. MR. BAD LUCK es el proyecto de Daniel Rosenkilde, que escogió el nombre de un tema de Hendrix.. Un músico cuyo propósito es crear música como una forma de expresión. Un músico que le gusta experimentar con distintos sonidos como deja de manifiesto en éste, su segundo álbum.

Riffs retro-stoner sobre una firme base de vibraciones heavy-psych, en los que la guitarra tiene el protagonismo con el infinito uso de wah-wah y pedales fuzz. “FATA MORGANA” es todo viaje más allá de los sentidos a través de sonidos psicotrópicos que nublan la razón y exorcizan tu alma. Una música salida de alcaloides impregnados en psilocibina, mescalina, dietilamida, ayacuasca, peyote o thc. La psicodelia más alucinógena retratada en 6 maravillosos temas, con cegadores momentos que nacen de un riff, y que Daniel va transformando el mismo poco a poco.

Una barbaridad de disco adictivo y narcótico de no deberías pasar sin escuchar.

Con riffs retro-stoner comienza su andadura “Red hot sun”. Psicodelia pesada con una sólida base rítmica y solos penetrantes y aturdidores. Con un buen groovy el tema tiene el suficiente dinamismo como para engancharte con sus riffs pegadizos. Unos sólidos ritmos heredados de los setenta que se ven sorprendidos por sutiles solos de guitarra más propios de Pink Floyd que de una banda de hard-rock.

Con una mística aletargante, la calma y espacios de belleza insondable se ven reflejados en “Fata Morgana”. Fluidos de colores que van cambiando su textura y color en un ritual de fuzz y efectos alucinógenos. Psicodelia apacible en estado puro, que solo se ve violentada por algún riff desértico de harapos retro para poner el nervio. Ensoñadores solos de una guitarra que rebosa acidez. Atrayente, cautivadora, elegante, hipnótica, envolvente…..

Traspasando los sentidos consigue que nuestra mente se nuble en una mirada interior. Haciendo que lo material levite, en un viaje a lo más profundo de la razón. Lisérgia pura aderezada con difusos riffs Stoner.

Con una línea de pulsante bajo, “Jackals”, nos hipnotiza bajo un esquema parecido. Un nuevo tránsito hacia lo irracional o más bien un transito que nos hace perder la razón dejando la música traspase nuestra piel. Una poción de peyote mezclado con absenta y toneladas de thc. Yo me pregunto…. ¿Y estos tipos entran en trance para componer sus temas?  ¿O los componen bajo los efectos de sustancias alucinógenas? Lo cierto es que eso me importa poco teniendo en cuenta el resultado.

Otro hipnotizante corte como es “Skeletons”, viene presidido por un magnetizante solo de bajo que oscila cual péndulo de hipnotizador.

La batería crea el clima ritual antes de que pesados riffs Sabbath luchen en una contienda desigual con solos en pura vena Pink Floyd. Un efectivo contrate entre la fuerza y la sutileza e intensidad transmisora de diferentes estados de ánimo. El corte es todo un conjuro redentor en un exorcismo del alma con visiones de ayahuasca o un delirium tremes. Un atracón de psicodelia tras la ingesta de hongos alucinógenos en un viaje mesiánico que seguramente será más placentero escuchar con algún estimulante.  Cuando el tema consigue haber nublado tu mente, te golpea con portentosos riff Stoner. Con algún pasaje que me recuerda a los Ten Years After más lisérgicos, pero impregnados de vibraciones Stoner. Un tema en el que la banda se lanza al vacío sin red, pero que consigue que su caída sea lenta y pausada cual pluma perdida de ave en su vuelo.

Susurrante, como si quisiera acariciarte, “Lost in The Desert” y sus suaves notas llenas de belleza de una guitarra intercalada entre los arenosos riffs consiguen un mágico tema que poco a poco va adormeciendo tus sentidos. Nuevamente esa simbiosis entre los pesados riffs y la sutileza de la guitarra afilada y anestesiante en otro magnífico ejercicio de heavy-psych.

“Illusions” es uno de esos temas para cerrar los ojos y dejar que la música te lleve. Un jardín del edén se mostrará ante ti llevándote a espacios celestiales. Relajación máxima con bellos pasajes cual suave brisa que mece los cabellos. Una hermosura salida desde el rumor de las notas de una guitarra en la lejanía.  Si el cielo existe, yo creo que debe de ser algo así….