Reseña.- GALAVERNA.- “Dodsdans”

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El debut de los italianos GALAVERNA es una de estas sorpresas que de cuando en cuando te encuentras de casualidad. La banda del integrante de SLAP GURÚ, Willy Goattin, en la que explora de una manera sosegada vibraciones folk en temas acústicos que rememoran momentos setenteros de ese estilo. Con temas soportados en guitarras acústicas  y que suponen un apacible y magnético paseo por el campo. Canciones llenas de sensibilidad en una línea parecida a los también italianos The Pilgrim. Tras tanto tiempo escuchando sonidos pesados, trabajos así son un soplo de aire fresco muy apetecible. Con vibraciones que me recuerdan a Jethro Tull en su faceta más campestre y con ciertos aromas medievales, el sinfonismo roba el protagonismo a los riffs para deleite de los más atrevidos. La propia banda define así su álbum: “Un camino acústico, lleno de imaginación visual y recuerda a las dimensiones de un sueño salvaje. Esta gente tiene como objetivo crear un tamaño único consistente, inspirado en un mundo frío y antiguo. Aquí se exalta la belleza, la magia del desierto, de la madre naturaleza, tan cruel como increíblemente fascinante en su pureza. El objetivo es guiar al oyente en un viaje musical que puede ser lo más evocador posible”, y ciertamente mis palabras no podrían mejorar esa definición. A veces la sencillez es una virtud, y ese es el espíritu de “DODSDANS”. Un álbum que adorna sus melodías con los sonidos del sitar, la flauta o la viola dotándolos de un espíritu tradicional.

La breve “Dods…”, nos indica el camino que vamos a recorrer en este disco. Acústicos acordes que fluyen lentamente y una cálida y sugerente voz nos traslada al folk clásico británico de los años setenta.  A pesar de la sencillez, en la lejanía se intuyen efectos envolventes que logran crean el entorno perfecto para el desarrollo del corte. 

A la sencillos de los acordes de guitarra, en “…dans” como continuación del tema anterior, la banda adorna el tema con un sonido de flauta y unas voces evocadores de los Jethro Tull mas campestres. Un tema rico en matices a pesar de su sencilla estructura. Haciendo de la sencilles virtud, los acordes se repiten creando un tema atractivo y fresco. El folclore con aire medievales aparece entre elementos de viento.

Instalado en esos entornos folk “Cerberus” aporta un aura psicodélico antes de retomar la estructura folk. La repetición de acordes es un denominador común en casi todos los temas. De nuevo usando los vientos, crean un sinfonismo que se complementa con las cálidos registros vocales. una mística que nos lleva a los momentos más brillantes del folk británico. entre violines y sutiles guitarras ácidas el tema se presenta luminosos y florido. Una oscilación bien ornamentada que mantiene el magnetismo de la voz.

“Sweet annika” mantiene la ternura a base de arpégios y una calma y profunda voz que se erigue como protagonista del tema. Dulces susurros llenos de sensibilidad que son trasmitidos con una naturalidad digna de halago. Volvemos a encontrar el sonido del violín dándo cuerpo a una canción que acaba elevándose en su intensidad.

Describiendo melancólicos momentos bajo tonos grises “Smell of ember” vuelve a ser un escenario perfecto para el lucimiento de un sosegado relato. En cada tema encontramos algúne elemento que aporta, y aquí la batería se une a los espacios sinfónicos creado por los violines mientras las voces se replican.   Todo con una calma gratificante. con algún pasaje de guitarra eléctrica añaden un nuevo matiz a otro tema bien construido.

Otro apacible paseo lleno de sensibilidad encontramos en “Burning ashes”. Leve y sutiles acordes eléctricos vuelven a enriquecer  el tema. Se intuye un aire psycodélico entre la evidente vocación folk.  si bien aquí suben la intensidad y la profundiad de las voces, no llegan a estados de estridencia. Una especie de lamento que se eleva y se evaparopa para dejar espacio a la belleza. Siempre sugerentes, consiguen transmitir sentimientos.

Inmersos en el folk progresivo de corte medieval, “Mother’s leaving” añaden más complejidad. incidiendo y explorando escenarios sinfónicos van construyendo un relato melancólico con aires bucólicos más propio de otros tiempos. Alejados de los stándares de la música underground contemporánea nos invitan a un viaje en el tiempo a momentos en los que la música se creaba desde la sencillez.

Debatiéndose entre las luces y las sombras los sonidos medievales de “Uppvaknande” suponen una nueva regresión en el folk progresivo setentero.  En tonos más sinfónicos generados por el sonido del violín se va construyendo el corte más largo del álbum. Casi nuevo minutos que ofrecen una mayor complejidad respecto al resto de temas, en los que la band se devate entre la luz y las sombras.

GALAVERNA lo componen Valerio Willy Goattin (voces, guitarras y sitar) Michele Nicoli (batería y percusiones) Giulio De Boni (flauta, percusión y xilófono),  Stefano Masotto (bajo y voces) Lorenzo Boninsegna (viola)

https://www.facebook.com/galaverna.music/

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Reseña: THE PILGRIM.- “Walking Into The Forest”

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Gabriele Fiori, el líder de BLACK RAINBOWS, KILLER BOOGIE y gurú del sello Heavy Psych Sounds, se pone el traje de loner-folk en su intimista proyecto en solitario llamado THE PILGRIM. Con la vocación de hacer algo distinto a los sonidos pesados y las distorsiones. “WALKING INTO THE FOREST” ofrece una visión personal en la que el músico se muestra sin ataduras ejecutando diez temas acústicos llenos de bucolismo y melancolía. El punto de partida lo encontramos en enero del año pasado, cuando empezó a perfilar unos temas, que desde la sencillez lograr transmitir una gran variedad de sentimientos.

El anticipo que nos presentó hace semanas, puede llevarnos a alguna confusión, ya que si bien es un tema básicamente acústico, su parte final incluye unas magnetizantes guitarras electrificadas que hacen que adquiera una dimensión mucho mayor. Todo un acierto que hecho de menos en el resto de las composiciones. Con la escueta compañía de su compañero de fatigas en BLACK RAINBOWS en la batería, Fiori se lo guisa y se come el solito. Y lo cierto es que el resultado no defrauda. La portada del disco nos hace intuir un maravilloso contenido. ¡Todo un acierto!! 

“Peace of mind” nos enseña alguna pista de por donde va el resto del disco. Sonidos californianos evocadores de los mejores Crosby StillS & Nash, en los que los acordes de su guitarra llenan de colorido floral los sentimientos que transmite el italiano.  Un tema en el que el folk predomina pero al que se le intensifica con algún momento rock. Esa parte final el la que la guitarra eléctrica interviene es simplemente apoteósica.

Otro de los aspectos a destacar en el disco es el intercambio de registros vocales que escuchamos en sus temas. Solo hace falta oir “The time you wait“, en la que el bucolísmo de su voz sobre los finos acordes de su guitarra. El tema se ve arropado por leves pasajes de un órgano silencioso y susurrante que crea el clima perfecto.

La melancolía y las resonancias de los sonidos west-coast más aterciopelados aparecen en “Sailor”. Aquí Fiori saca su lado más sensible con una voz melosa sobre una sencillez compositiva que por otro lado , resulta de lo más atrayente. Una magia flotando entre coros con sabor a miel.

Desde la pausa y el sosiego, “Dragonfly”, nos pinta una nueva estampa bucólica. Desde el porque y con el horizonte ante su guitarra baja todavía más la intensidad para crear un dulce cuadro lleno de romanticismo y cierta tristeza. Jugando con las voces, y con unos sutiles coros en un segundo plano aprovecha el sonido de una segunda guitarra y leve apoyo de la batería para crean otra bella estampa sonora.

Volviendo a los sonidos de Crosby Stills & Nash, en “Sunset the desert” crea un interludio de poco más de un minuto, apoyado por la percusión, como si fuera una oda al álbum acústico que Kyuss nunca hicieron..

“Brainstorm” es en realidad un corte de rock. Desenchufado, y con algún efecto revoloteando imprime carácter. Es como si estuviéramos ante un corte de proto-metal entre Sabbath y Jethro Tull, pero en modo acústico. Aquí se apoya en algún elemento y efecto al margen de su guitarra, que esta vez suena mucho más intensa. Otro de los temas más destacados de “WALKING INTO THE FOREST”.

Los arpegios que dominan “Pendulum”, y la cálida voz vuelven a crear otro tema en el que la tristeza es envuelta en un sutil manto en el que aparece algún tono psych.

Evocando a Neil Young, crea un tema campestre en el que las montañas se otean en el horizonte  en “When i call your name”.

El músico italiano consigue crean una estampa perfectamente  diseñada en la que se deja llevar por su sensibilidad, en los diez temas incluidos en este trabajo. No sé si esto es un paréntesis y algo que le apetecía hacer o si se trata de un proyecto con visos de continuidad, pero, de vez en cuando, está bien hacer un parón y cambiar tus registros dando rienda suelta a tu creatividad. 

El disco cierra de una forma parecida a como comenzó. “Suite nº 2”, vuelve a partir de acordes acústicos a los que se añade algún sonido de órgano para dotarle de un mayor empaque y darle una pincelada vintage a otro corte en el que los sentimientos salen a flor de piel.

Al completar los arreglos, Fiori atrajo al batería Filippo Ragazzoni de Black Rainbows, y como él dice, “Las canciones salieron tan espontáneamente y fáciles. Siempre toqué la guitarra acústica y quería seguir avanzando en este camino. La composición de las canciones, los ensayos y el enfoque de grabación fueron muy diferentes del estilo habitual de Rainbows o Boogie, tanto para mí como para Filippo para batería, porque todos los instrumentos debían tocarse de manera suave y sin problemas “.

Con “WALKING INTO THE FOREST”, Fiori evoca un sonido clásico y fresco, melódicamente rico y de construcción creativa. Es una nueva salida que exige un compromiso espiritual y auditivo, y un contexto sonoro permisible que solo se puede esperar que THE PILGRIM tenga continuidad.

 

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TESOROS del siglo XX.- TRACTOR.-“Tractor”

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En los tiempos actuales no es extraño encontrarte una banda con dos miembros, pero en 1971 la cosa no era tan sencilla. Los británicos TRACTOR seguramente eran una excepción. 

El dúo compuesto por Jim Milne  (guitarras y voces) y Steve Clayton (batería , percusión maracas, bongos, piano, flauta) ya había publicado con anterioridad otro registro con el nombre de THE WAY WE LIVE. lo que les valió para que John Peel se fijara en ellos y firmaran un contrato con Dandelion. Como parte del precio del contrato Peel había comprado el equipo a la banda, precio que posteriormente descontaría de sus emolumentos. Jim y Steve se habían conocido cuando tenían 11 o 12 años y sus influencias procedían de Zappa, Hendrix, Pink Floyd, Jethro Tull o The Beatles, los cuales influyen en alguna de sus melodías vocales.

Su sonido se puede encuadrar en el espectro de las primeras bandas de hard progresivo como T2, Toad, con toques de Fresh Maggots, e insuflando ciertas dosis de folk en sus temas. Un sonido pesado que también se alimenta del blues y contiene entre sus surcos buenas dosis psicodélicas. Poderosos riffs y un contundente base rítmica combinada con registros vocales más acaramelados. Temas llenos de fuerza que con el paso de los años adquieren más valor si cabe.

“All ends-up” con unos efectos inquietantes da paso a una contundencia coloreada con voces pop con una exuberante batería y fuzz humeante.  Un corte denso que haría palidecer a alguna de las pesadas contemporáneas.

En los tonos acústicos brillan de igual manera. el bucolismo de “Little girl in yellow”, bajo una instrumentación minimalista no tiene nada que envidiar a muchos de los temas que años antes se cocinaban en la costa oeste. Entre medias algún solo potente aparecen rompiendo la estética del tema reconviertiendolo en un tema de hard con solo hirientes. Uno de los mejores temas del álbum.

La magia folk aparece en “The watcher”, otro de los destacados. Un tema aterciopelado con dulces melodías vocales.

“Ravenscroft’s 13 bar boogie”, como su propio nombre indica es un boogie-blues alegre y divertido con olor a cerveza de garito mugriento un una cadencia rítmica contagiosa.

La faceta más experimental viene en la psico-progresiva Shubunkin”, o en “Hope in flavour” en la que el hard-progresivo de la época queda reflejado de manera evidente. 

“Everything it happens” devuelve la faceta folk del duo. Una ejecución en tonos acústicos sobre un manto de oscuridad con elementos progresivos.

El hard se entrecruza con elementos pop en “Make the journey”. una combinación en la que la banda refleja su pesadez instrumental bajo bellas melodías vocales, para incluir unos poderosos riffs de guitarras. una de las caractisticas de la banda. Cuando piensas que un tema va por un terreno determinado, giran bruscamente cambiando la tonalidad del tema. Aquí encontramos las mejores guitarras de todo el álbum.

En la re-edición del sello Repertoire Records de los años 90 se incluyen tres temas más “Lady of Astorath”, “Stony Glory” y “Overture”.

La banda ha continuado en activo publicando en 1977 un álbum con el nombre de “Worst Enemies”, así como haciendo shows de cuando en cuando hasta casi nuestros días.

El original se cotiza a cientos de euros en el mercado de segunda mano.

 

 

 

DR. SAX.- “Ellis”

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DR. SAX es el proyecto en solitario de Txus, cantante de los vitorianos ARENNA. “ELLIS” es su nuevo trabajo en forma de EP publicado por Spinda Records, Olarizu Records y Cosmic Tentacles

Solo dos temas intimistas robados al viento según el propio músico, en los que canta y ofrece su versión más intima con la guitarra, para devolverlos al viento, que es a quien le pertenecen. 

“Lille” desde una calmada visión acústica de su música, y superponiendo los acordes de su guitarra como si siguieran caminos distintos. Una separación que irremediablemente les lleva a encontrarse poco a poco en un punto en común. Una instrospección minimalista que va torneando sus formas librebente como si de una jam se tratara. Transmitiendo un desasosiego que queda reflejado con los desgarradores momentos vocales, acompañado por los coros de David Sagastume & Koldo Sagastume.

Vistiendose de loner-folker, “Sille”, introduce instrumentos clásicos en una especie de viaje al folk-progresivo teñido de tonos grises. La armonía pone el punto de color en un tema en el que se respiran los aires campestres. En esa encrucijada de estilos Txus hace un gran ejercicio de guitarra arropado por los violines. En alguno de sus momentos el vitoriano, muestra ciertos toques paranoicos en una ecléctica estrutura en la que los acordes se repiten de forma perturbadora, desnudando el alma en cada nota. En este tema estuvo acompañado por Guille (percusión), Imanol Mtz. Hervias (viola) David Sagastume (chelo y  palmas a tientas) y Koldo Sagastume (palmas a tientas).

 

MOLO.- “Earthsongs”

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El próximo viernes 11 verá la luz vía Apollon Records ‘EATHSONGS”, el debut de los noruegos MOLO. Profundamente arraigados en las tradiciones musicales transatlánticas. Con esta inspiración, junto con una imaginación creativa,  más una multitud de experiencias que marcan la diferencia, finalmente les han permitido crear una nueva mezcla de acordes, melodías y letras que se fusionan y parten en ciclos siempre cambiantes de lo contemporáneo y lo tradicional.. 

Un apacible disco para degustar con una copa de vino al calor de la chimenea, olvidarse de todo y divagar con el viento mirando a las estrellas.

Un trabajo que mama de la esencia de bandas como Fairport Convention o Lindisfarne rescatando aquellos momentos folk-rock con una buena combinación de voces y coros. Con una fantástica producción contiene cortes luminosos de fácil digestión en los que las armonías y melodías están cariñosamente cuidadas. Rescatando sonidos setenteros ‘Rouletting wheels’ nos mece y acaricia con dulzura sobre voces que recuerdan a gentes como Dylan o Tom Petty, siguiendo la tradición americana en un corte de fácil digestión.. Temas melancólicos como ‘Ramble with the wind’ o ‘Stargazin’ nos recuerdan que la música puede ser sencilla y maravillosa al mismo tiempo. Con una voz femenina que eleva la dulzuras a cotas muy altas y acogedoras atmósferas bucólicas. “Three river bridge” retoma melodías cercanas al folk en las que los violines nos trasladan a momentos Lindisfarne. “major chord” sigue la misma línea folk.

“Big farewell con intercambios de guiatrras acústicas y voces femenina-masculina continúa por la línea cercana a Fairport Convention. Los recuerdos de Cat Stevens aparecen cuando escuchas ‘Major chord’. Elementos de viento que nos masajean en un trabajo para disfrutar con la misma calma que trasmite.

Si ya lo has escuchado, relájate, regocíjate, y dale al play de nuevo.

MOLO lo componen, Elling Ulvestad (voz, guitarra acústica y armónica), Tom Erik Brudvik (guitarras eléctricas y acústicas y voz) Bjørn Blomberg (saxofones) Erlend Gjøen (bajo y voz) y Bjørn Kåre Berentsen (batería). 

“EARTHSONGS” ha sido producido por Iver Sandøy (Emmerhoff, Enslaved) y Tom Erik Brudvik

 

https://www.facebook.com/molonorway/ 
https://www.facebook.com/bergenapollonrecords/
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