Reseña. MOURA.- “Moura”

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Los gallegos MOURA, con su debut, nos invitan a sentarnos junto a la hoguera en la que los druidas invocan a los ancestros  en un auténtico aquelarre sonoro en el que la música tradicional de origen celta es recuperada en cuatro largos temas psico-progresivos de una evidente pesadez y complejidad compositiva. Mil texturas y formas conforman unos surcos que son un auténtico diamante en bruto para estos orfebres galaicos. Tallando cada tema con ornamentos tradicionales llenos de historia, magia y misterio, para recubrirlos con un sonido contemporáneo lleno de fuerza y complejidad. Estamos posiblemente ante el mejor disco español del año, un trabajo que si bien puede que a los no acostumbrados a estos laberintos pueda invocar un cierto recelo, una vez que pruebes el brebaje, quedarás embrujado y nunca querrás salir del hechizo. La evocadora portada con los monolitos pre-romanos y las runas sobre el tambor, nos invita a  un caleidoscopico viaje en el que los místicos cantos espirituales llevan como compañeros de travesía fornidos ritmos que soportan complejas estructuras compositivas. Nunca sabes a ciencia cierta por donde va virar el camino, pero precisamente ahí, radica todo su encanto. Una experiencia única que fluye de las fuentes de la tierra inmortal de sus ancestros, de las alas de los mouchos y las almas de los muertos que vagan en los montes de esa tierra verde en los confines de Europa, donde el mapa termina y comienza el mar tras el último acantilado del continente. Espacios en los que la niebla nos envuelve entre efectos llenos de magia y encanto en un auténtico trance. Aquí encontrarás muchos sonidos que te recordarán a los grandes del heavy-progresivo de los setenta, muchos ecos folk, pero sobre todo un gran tesoro en el que regocijarte. 

Pocas bandas son capaces de experimentar de esta forma y obtener un resultado tan impactante. Sin saber muy bien de donde sale cada acorde, MOURA nos lleva en volandas a su espacio de confort. Allí donde ellos se sienten cómodos creando mil sonidos y texturas en un ejercicio compositivo de belleza sin igual. 

La banda está compuesta por veteranos de la escena gallega  integrantes de bandas como Lüger, Jet Lag, Ictus, Guerrera, Saharah, Elephant Band, Fogbound o HolywaterDiego Veiga (voces, guitarra), Hugo Santeiro (guitarra), Pedro Alberte (bajo), Fernando Vilaboy (hammond) y Luis Casanova (batería).

El álbum está disponible a partir del 1 de abril vía Spinda Records, un sello que continúa implacable, a pesar de las adversidades, en su apuesta por el rock patrio de calidad. 

Tambores y coros rituales abren el álbum con el tema “Eira”. Por la senda espiritual nos trasladan al mundo de los druidas. una ceremonia llena de misticismo que se rompe con una explosión de pesados riffs y unos teclados llenos de fuerza. Cantos celtas llenos de magnetismo custodiados por un ondulante bajo mientras los acordes de guitarra brotan en ese entorno mágico que tan bien saben construir los gallegos. Una perfecta combinación entre lo tradicional y lo contemporáneo sobre tonos progresivos con una instrumentación llena de fuerza. La banda demuestra toda su calidad con ese atrayente contraste en el que cada instrumento aporta su hombro para la construcción de un corte superlativo. Con una riqueza compositiva excelente el tema nos envuelve en una bruma hechizante y misterios. Un fiel reflejo de su tierra permitiendo que los efectos revoloteen como espíritus libres. El corte concluye en una especie de free-jazz entre su vocación psico-progresiva sustentado en parámetros folk y una gran pesadez. ¡¡Todo un trance místico!!.

Con una apertura contundente, “Da interzoua a annexia”, con sus casi nueve minutos nos golpea entre efluvios psych y tonos heavy-progresivos de una indudable vocación tradicional. Los poderosos teclados, la guitarra contoneándose y un pulsante bajo se complementan con una impactante base rítmica. Adornado con exóticas voces tradicionales el tema se presenta denso y pesado, pero deja el espacio para que el colorista canto. Con singulares aromas que me recuerdan a los clásicos nacionales del progresivo de los setenta, el tema se contonea constantemente entre sus ondulantes ritmos.  Aportando multitud de efectos el fornido corte se aromatiza con bellos pasajes de guitarra. Por la senda progresiva el corte nos envuelve en intoxicantes fragancias y tonos pseudo-arábigos que conjugan la tradición entre oriente y occidente. Sin renunciar al folclore tradicional las bellas melodías adornan este nuevo aquelarre. 

Mucho más calmado y con acordes acústicos, “O curioso caso de mademoiselle X” utiliza instrumentos tradicionales para cimentar desde el sosiego y a través de bellas melodías un tema que paulatinamente se intensifica para dirigirse a espacios psico-progresivos. Teclados vintage y guitarras hirientes embutidas en psicotrópicos nos desvelan el lado más ácido de MOURA. Ésto no es una renuncia a sus genes celtas, para nada, pero la capacidad de estos chicos para mimetizarse en distintos estilos para ser infinita.   Con la incertidumbre de a donde nos llevará este viaje, tras pasajes completamente psicodélicos, nos encontramos agrestes espacios heavy-progresivos que tras aturdirnos con una exuberante instrumentación regresan a la mística galaica con seductoras melodías y la magnética voz que asoma entre coros celestiales. Narcóticos pasajes que nublan los sentidos para transportarnos a insondables espacios llenos de espiritualidad en un ir y venir. La guitarra retorciéndose entre ritmos llenos de fuerza en ese espacio psico-progresivo tan monumental, majestuoso e imponente.   El hechizo sonor nos introduce en inquietantes y misteriosos espacios con el bajo generando toda la tensión. Aquí la banda ensaya con teclados y vientos mientras los efectos siguen revoloteando ante nosotros. Pocas bandas son capaces de experimentar de esta forma y obtener un resultado tan impactante. Sin saber muy bien de donde sale cada acorde, MOURA nos lleva en volandas a su espacio de confort. Allí donde ellos se sienten cómodos creando mil sonidos y texturas en un ejercicio compositivo de belleza sin igual. 

“Ronda das mafarricas” nos devuelve a la tradición celta. Cantos rituales que evocan hogueras en la noche. Una explosión por la senda del rock progresivo con raíces. Guitarras sangrantes entre un ritmo poderoso que avanza con decisión a momentos más lisérgicos sin perder su tono tradicional.   De nuevo las estructuras psico-progresivas son el espacio perfecto para que la banda nos deslumbre entre ritmos ancestrales. Un ritual pagano que redime las almas elevándose en complejos pasajes heavy-progresivos. 

https://www.facebook.com/moura.banda/

https://www.facebook.com/SpindaRecords/

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